Perro protector para mujeres maltratadas

En el ámbito de mujeres que son víctimas de violencia de género, ya existe la figura del perro protector especialmente entrenado. De esta forma, el animal no dudará en enfrentarse a cualquiera para defender a su dueña y su eficacia en este tipo de situaciones está muy probada.

Escuelas y razas de perros protectores

el centro de adiestramiento para perros

Hay escuelas de un entrenamiento especial de perro protector, para cuidar a mujeres víctimas de violencia de género de sus agresores.

Para ofrecer una buena protección como can de defensa, no sirve cualquier perro de cualquier raza. Generalmente, los pastores alemanes y los pastores belgas son los más indicados.

El perro escolta recibe un entrenamiento intenso de obediencia y de defensa. Cuando está preparado se convierte en el mejor protector de su dueña, que también recibe un entrenamiento especial para aprender a controlar la situación y los instintos de su nuevo compañero.

Es importante que la dueña también esté preparada para controlar y asumir las reacciones del animal.

La actuación del perro escolta

Cuando la mujer y el perro están preparados, el animal irá por la calle con lo que se llama un bozal de impacto, recubierto de acero. Si su dueña sufre un ataque, el perro se abalanzará sobre el agresor y le asestará un fuerte golpe que lo inmovilizará el tiempo suficiente para que la mujer pida auxilio o escape.

La clave de estas acciones está en el instinto de protección de los perros. Están entrenados para identificar una posible agresión y actuar para paralizar al atacante.

El objetivo es disuadir al agresor y, en caso de ataque, servir de escudo. Las mujeres maltratadas tienen un GPS para que la Policía las localice. Lógicamente, en estas situaciones el tiempo es un factor muy importante. Cada segundo cuenta.

Regulación legal del perro protector

El perro protector está las 24 horas al lado de la mujer, siempre va con ellas. En muchos casos son un elemento importante a la hora de testificar. Sin embargo,  hay un vacío legal, ya que estos animales no están reconocidos legalmente como por ejemplo los canes para invidentes.

Sería conveniente que la sociedad y las autoridades regularan al animal protector que pudiera entrar con la mujer a la que acompaña a cualquier lugar público o privado.

No son animales agresivos

Es importante constatar que no son perros peligrosos o agresivos, todo lo contrario. Son canes muy sociables, se dan en adopción cuando son cachorros para que socialicen. Son cariñosos, quieren caricias.

Estos perros no son agresivos, no van a matar, y están específicamente preparados para ello, para responder a una situación desagradable de la mejor forma posible. Se trata de un trabajo largo y concienzudo, tanto para la mujer como para el animal.

El programa de protección

Autor: Sal

Autor: Sal

Cuando solicitan el programa, los psicólogos de la fundación especializados en violencia de género, valoran cada caso y su peligrosidad. Después, un etólogo visita el domicilio de la solicitante, para verificar el entorno en el que vivirá el animal.

Si se cumplen las variables, la mujer inicia el programa formativo que comienza con un curso de 20 horas, el mismo que por ley deben realizar los vigilantes de seguridad y que se imparte en un centro habilitado por la Dirección General de la Policía.

Se elige qué perro protector se adecua más a cada una, con cuál podrán construir un vínculo en función de su personalidad. El animal se les dona gratuitamente, al igual que el resto de la formación.

Cuando el perro se ve vestido con la equipación de protección, toma conciencia de que tiene que estar preparado para lo que le han adiestrado.

También deberá estar entrenado para actuar en pasivo, es decir, sin equipación, pero si se produce la situación inesperada, tratará de proteger.

Los perros de protección son muy sociales, están equilibrados, han vivido en familias y tienen ‘sentimiento de justicia’. Tienen sentido de la justicia y lo defienden. Si los castigas en exceso, ellos te avisarán. Y si aun así persistes en el castigo, acabarán enfrentándose a ti.

Ellos saben que el maltrato no es justo en ningún caso. Por supuesto, tampoco con ellos. Defenderán a la mujer atacada, pero también se defenderán ellos si consideran que están siendo “atacados” o demasiado castigados.