¿Y si a mi perro le pica una abeja?

No hace falta que sea verano para ver abejas y avispas pululando por todas partes. Tal como nosotros somos blancos de sus ataques, también sucede lo mismo con nuestras mascotas. Una picadura de abeja puede ocasionar gran dolor a nuestro perro, por lo que es importante estar preparado. Hay que saber cómo actuar antes de que esto ocurra.

Aunque quizá nunca te hayas visto en la situación, dicen que más vale prevenir que curar. Por tanto, en Mis Animales te contamos los pasos a dar en caso de que a tu perro le pique una abeja o una avispa.

Qué hacer si a mi perro le pica una abeja o avispa

perro en el campo

Lo primero que debemos saber es que las abejas dejan una inflamación blanquecina cuando han hecho uso de su aguijón. Esta debe ser la única señal. Si ves que la zona de tu perro presenta otros síntomas, es posible que sea alérgico. En ese caso, deberás acudir sin demora al veterinario.

Si además, tu perro presenta debilidad, vómitos, fiebre o cualquier anormalidad, está claro que es alergia. En este caso, los primeros auxilios que tú pudieras darle no serían suficientes y necesitará atención veterinaria.

Lo primero: quitar el aguijón

En el aguijón es donde reside el veneno de este molesto insecto. Por lo tanto, el primer paso a dar es retirar el aguijón. A pesar de que nuestra idea original puede ser usar unas pinzas de depilar, hacerlo de ese modo es un craso error. Esta podría romperlo y permitir que el veneno se esparza más aún.

Para quitarlo de manera correcta y sin incidentes, lo mejor es usar una tarjeta de crédito o un cartón muy duro. Empujaremos en el sentido contrario, hacia fuera. Nos ayudaremos con las manos hasta que este sea expulsado por la presión.

Lavar la zona

Después de haber extraído el aguijón de la abeja o avispa, lo siguiente será lavar la zona con abundante agua y jabón. Esto ayudará a eliminar cualquier resto de veneno que haya podido quedar. Es importante que no frotes, pues solo alimentaría el dolor de tu perro. Y recuerda usar un jabón neutro y, a ser posible, natural, sin químicos.

Por tanto, lava de manera suave, como si lo hicieras con un bebé. Asegúrate de que la zona queda bien limpia y desinfectada. Si deseas, puedes aplicar un poco de agua oxigenada, nunca alcohol.

Aliviar el dolor

El siguiente paso es intentar calmar el dolor que tu perro estará sufriendo por la picadura de abeja. Para ello, un gran aliado será el hielo. Este bajará la hinchazón y restregará la zona, aliviando de inmediato el dolor de tu animal.

Otro aliado podría ser el bicarbonato de sodio. Una cucharadita en un vaso de agua será suficiente para humedecer un paño y aplicarlo en la zona afectada.

El aloe vera será ideal para este cometido también. Si tienes una planta en casa, solo corta un tallo y aplícalo directamente sobre la zona. Recuerda apartar el pelo. Si quieres, puedes recortarlo un poco para que este llegue mejor.

Si no tienes una planta, en el mercado puedes encontrar cremas y lociones con un 99% de aloe que podrían servir para el mismo cometido.

Llévalo al veterinario

miedo al veterinario

Como hemos dicho antes, estos son pasos a seguir en casa, algo que tú puedes hacer. Pero si tu perro presenta alergias, una hinchazón fuera de lo común o cualquier síntoma que denote algo anormal, no lo dudes y llévalo al veterinario.

Sea como sea, que haya ido al veterinario o que tú lo hayas curado en casa, recuerda mirar cada día la picadura. En ocasiones esta podría empeorar. Un seguimiento constante de ella evitaría males mayores. Por tanto, no des por sentado que es algo sin importancia, no te costará nada estar un poco pendiente y velar por el bienestar de tu mascota.