Un perro que entiende lenguaje de señas de su dueña

La inteligencia de los animales, especialmente de los perros, es algo que nadie cuestiona. Y ellos, cada vez nos sorprenden más y más. Hoy te contaremos la historia de Walter, un perrito sordo que fue adoptado por una niña sorda, Julia, y que aprendió el lenguaje de señas de su dueña para poder comunicarse. ¿Te parece sorprendente?

La empatía que son capaces de demostrar los perros no tiene límites. Querer tener un vínculo con su dueña hizo que Walter aprendiera su lenguaje de señas para poder ser amigos. ¿Te gustaría conocer su historia?

Walter y Julia, el encuentro

Walter es un perro mezclado entre chihuahua y terrier y fue encontrado junto a otros 5 cachorros en Pasadena, California, por una protectora de animales.

Esta protectora puso en marcha un programa para encontrar un hogar a estos cachorros. Cuando la mamá de Julia vio que uno de los perritos era sordo, quiso conocerlo.

Julia es hija única y su mamá pensó que un poco de compañía le vendría bien, y, si además esa compañía podía compartir y entender su problema, ¡mejor que mejor!

Cuando la mamá de Julia se encontró con Walter por primera vez sintió que hubo una conexión especial. Ella misma lo explica: “Cuando tomé en mis brazos a Julia por primera vez, como no podía oír mi voz, olió mi cuello. Cuando tomé en brazos a Walter por primera vez hizo exactamente lo mismo. Entonces supe que ese era nuestro perro, que debía ser nuestro”.

Y no se equivocó, pues a Julia le encantó. Walter y ella pronto formaron una amistad inquebrantable.

Comienza el aprendizaje del lenguaje de señas

Aunque Walter no se separaba de Julia en ningún momento, esta pronto empezó a sentir que eso no era suficiente para crear un vínculo especial con su mascota, debían poder comunicarse. ¡Necesitaba que Walter la entendiera!

Así que Julia se puso manos a la obra y empezó a enseñarle lenguaje de señas a Walter. Ahora Julia puede llamar a Walter solo con una mirada y un gesto, puede decirle que le va a dar de comer, que le pondrá agua o que necesita un abrazo.

Cualquier cosa que Julia necesite decirle, del mismo modo que nosotros podemos necesitar decirle algo a nuestras mascotas, ella puede hacerlo a través de señas. Y Walter demostró ser un perrito muy inteligente, pues aprendió muy rápido.

No sabemos si la sordera de Walter fue provocada o innata, pero entender a una persona sorda es difícil si no se ha pasado por ello. Es por esa razón por la que Julia y Walter son amigos inseparables y el can la cuida y la protege como si la vida le fuera en ello.

¿Un perro para cada persona?

Dicen que hay una tapadera para cada olla, y en el caso de las mascotas así es también. Aunque quizá inconscientemente, escogemos a nuestros perros porque algo especial nos atrae de ellos, porque hay algo que nos impulsa a escogerlo a él incluso cuando hay cientos alrededor.

El caso de Walter y Julia lo deja ver muy claramente. Un perro, o cualquier otra mascota, no se escogen al azar. Nos gusta una raza determinada por algo, nos gusta un color por algo y escogemos a un cachorro entre diez también por algo.

Quizá al principio no nos damos cuenta, pero de repente un día miramos a nuestro perro y observamos que se parece a nosotros en algún aspecto. Nos ponemos a pensar, ¿qué perro sería yo si fuera un can? ¡El mío mismamente! Así que con tu mascota desde el principio ya existe una conexión especial, un vínculo especial que solo debes reforzar durante su crecimiento para que lleguéis a tener una amistad inquebrantable como la de Julia y Walter.

Porque dicen que el amor no entiende de palabras, pero tampoco de silencios

Aquí te dejamos un vídeo para que conozcas al perro sordo más conocido del mundo.