La otitis del perro: muy peligrosa en verano

El verano, con el calor y la humedad, sobre todo en el caso de que tengamos costumbre de bañarnos con nuestro perro, van a generar las condiciones óptimas para que crezcan los microorganismos responsables de la otitis canina.

En este sentido y analizando las diferentes razas, los perros de orejas largas padecen más otitis, ya que las orejas colgantes actúan como una barrera que bloquea el paso normal de aire. Aprender a reconocer que el can tiene esta enfermedad y realizar unos cuidados especiales durante el verano son clave para evitar infecciones más graves.

Concepto, ¿qué es la otitis?

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La otitis en los perros es la inflamación del conducto auditivo, que empieza en el pabellón auditivo (oreja) y recorre todo el oído del animal, hasta alcanzar el tímpano. Esta afección es más habitual en verano debido a la humedad producida por diferentes factores, como es el caso de los baños.

El oído de nuestra mascota suele dividirse en tres partes diferentes: la fracción externa y visible, que es la oreja del animal; el oído medio, que le protege de los sonidos excesivos; y el oído interno, un conjunto de conductos intrincados y cavidades rellenas de líquido que le garantizan la capacidad de oír, y también de conseguir el equilibrio.

Causas de la otitis

Generalmente, la otitis se debe a la acción de ciertos tipos de bacterias y hongos, que alcanzan el oído del perro y provocan su infección e inflamación. Estos organismos encuentran en épocas y temporada de calor, como es el caso del verano, las mejores condiciones para su crecimiento.

La humedad en el interior del oído crea las condiciones que los hongos y bacterias necesitan para reproducirse a gran velocidad. Por ello es importante secar con esmero el interior de los oídos tras bañar a nuestra mascota.

Otro tipo de otitis frecuente en el perro cuando llega el calor se debe a las espigas y algunas plantas que están en el campo en primavera y verano. Si la espiga consigue engancharse al pelo del perro que rodea sus orejas, no es raro que entre en el oído del animal y provoque una infección grave.

Orejas grandes

Los perros que tienen orejas grandes y colgantes son más propensos a padecer una infección de oído. Los conductos internos del oído de un can forman un serpenteante laberinto de canales que se retuercen. Este enredo explica que no siempre sea fácil para la mascota airear sus conductos. Las tareas de limpieza se complican aún más para un perro con orejas grandes.

Señales de la otitis

El momento del aseo de nuestro amigo can es cuando debemos revisar una posible infección en esa zona. Un oído sano tiene un color rosa pálido y, además, no huele mal.

Entre los signos que avisan de que la mascota padece una infección de oídos está la presencia anómala de cera en esta zona del pabellón. También es frecuente que la otitis genere un hedor desagradable e intenso procedente de la zona del oído.

La inflamación auditiva es característica y también el picor es frecuente cuando el perro sufre otitis. Si un can sacude o se rasca sus orejas con demasiada frecuencia, será casi seguro que tenga una enfermedad en los oídos o un objeto incrustado.

A las primeras señales es importante aplicar el tratamiento adecuado para la otitis del perro. La visita a la clínica veterinaria lo antes posible evitará que se produzcan daños mayores.

La protección de los oídos del perro

Autor: Megan Coughlin

Autor: Megan Coughlin

Para prevenir la otitis, hay que secar bien los oídos del perro después de cada baño en la playa, la piscina o tras el aseo. Como hemos visto, la humedad hará que los hongos y bacterias se reproduzcan e infecten los oídos. Unos sencillos tapones de algodón bloquearán la entrada de agua.

Para prevenir la acción de las espigas, conviene recortar con cuidado el pelo alrededor de las orejas del animal y revisarle tras los paseos.

Como hemos visto, los canes de orejas largas y colgantes son aún más propensos a las infecciones de oídos, ya que el aire circula menos. Si nuestra mascota pertenece a una de estas razas y sus orejas son grandes, tenemos que estar más pendientes de la limpieza de sus oídos y de cualquier señal indicativa de que la otitis podría haber aparecido.