Nunca digas estas frases a los amantes de los perros

Quien nunca tuvo una mascota a veces no puede llegar a entender la particular relación que se establece entre un peludo y su dueño. Y por tal motivo, suelen llegar a pronunciar ciertas frases que nunca deberían ser dichas a los amantes de los perros. O que, por lo menos, deberían ser pronunciadas con un poco más de tacto.

Cosas que se dicen sobre los canes

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Una persona que jamás convivió con un perro, sus razones tendrá. Y, aunque nunca es tarde para adoptar un animalito, lo cierto es que si se carece de la experiencia de compartir la vida con un amigo de cuatro patas, muchas cosas pueden resultarle difíciles de comprender.

También es verdad que la gente está aburrida o habla por hablar. Y así se desubica. Pero, para ser justos, algunas observaciones también tienen algo de verdad.

Si posees un peludo, seguramente alguna vez te habrán dicho algo que a tus oídos sonó como una reverenda estupidez o que decididamente te provocó indignación.

Recopilamos algunas de estas expresiones y las compartimos contigo.

Hablar habla cualquiera porque tiene boca. Pero hay algunas frases que pueden molestar particularmente a los amantes de los perros. Te contamos cuáles son.

Lugares comunes que molestan a los amantes de los perros

Entre las frases que mejor no decirle a quienes son amantes de los perros se encuentran:

  • Me da asco ver cómo lamen a la gente”. Pero esto es algo que los canes suelen hacer. Y si el animalito está bien cuidado y las personas no tienen sus defensas bajas, no debería traer ningún inconveniente.
  • Tu casa seguramente está llena de pelos”. Y sí, a veces sucede, sobre todo en época de muda. Se limpia bien y listo.
  • ¿Cómo puedes ser tan desalmado de tener un perro en un piso en el que apenas cabes tú?”. “Pues nos las apañamos. Y, sobre todo, paseamos mucho”, deberías contestar.

Frases que ponen en evidencia que debes replantearte algunas cosas en la relación con tu mascota

Bueno es aceptar que, en ciertas ocasiones, es posible que -desde un punto de vista más objetivo- puedan hacernos notar algunos detalles no del todo felices o inteligentes en la forma en que nos relacionamos con el peludo. Por ejemplo:

  • ¿Te das cuenta de que le hablas como si fuera tu hijo?”. Y a veces es cierto. Por eso nunca debemos olvidar que, aunque los canes son parte de la familia, no debemos caer en su humanización.
  • ¿Eres consciente de que tu único tema de conversación es tu mascota?“. Si bien los canes son una parte importante de nuestra cotidianidad, no deberían ser lo único que nos importa. ¿Cómo anda tu vida social?
  • ¿Qué le abriste una cuenta de Instagram a tu perro? Dime que no es cierto”. Y también de Facebook, de Twitter, etc. Se suben cada cosa a las redes que muchas veces es mejor una foto de tu peludo. Todo genial, mientras haya otros intereses también en tu día a día.
  • ¿Ya te vas? ¿Es por tu mascota?”. ¿Estás seguro de que no estás descuidando tus relaciones? No uses al can como excusa.

Los desubicados de siempre

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Hay algunos comentarios que quienes los pronuncian, mejor deberían contar hasta diez antes de abrir la boca. Pero la abren. Y así dicen cosas como:

  • Ya está viejo tu perro. ¿Cuánto viven?”. Qué poca delicadeza. “¿Y tu abuela cómo anda?”, te dan ganas de responderle. Pero te contienes. Porque eres más educado.
  • “¿Para qué le hablas tanto, si no entiende nada de lo que le dices”?. Y sí, evidentemente esta persona no entiende nada de peludos.
  • Son un peligro para los niños. Los pueden morder y transmitirles enfermedades”. La ignorancia está hablando por la boca de alguien que dice esto. Cuéntale de los múltiples beneficios que le trae a un pequeño crecer con mascotas.
  • ¿Cómo puede ser que te indigne más el maltrato a los animales que la desnutrición infantil en África?”. Oye, que una cosa no quita la otra. Las dos cosas deberían preocuparnos y mucho.