No trates a tu perro como bebé

Los vestimos, les dejamos dormir en la cama con nosotros, les ponemos nombres de personas, los mimamos y malcriamos como si se tratase de nuestros hijos… este hábito tan frecuente en las parejas o personas hoy en día es perjudicial para la mascota. Si tratas a tu perro como bebé sería bueno que leas este artículo.

El perro no es un niño

Es verdad que los peludos forman parte de nuestra familia y los amamos. Pero pensar que son humanos como nosotros es malo para ellos. Eso no quiere decir dejar de quererlos y ofrecerles lo que necesitan, simplemente evitar “humanizarlos”.

Podemos creer que le estamos haciendo bien a nuestro perro diciendo que es “nuestro bebé”, festejándole el cumpleaños o llevarlo a comer a un restaurante “pet friendly”. La mayoría de las personas que tienen este hábito, en realidad están tratando de llenar algún vacío como por ejemplo el de no tener hijos.

Un perro no necesita una fiesta, una chaqueta para la lluvia o un perfil en las redes sociales. ¡Eso no es bienestar, sino exageración! Las necesidades de una mascota son mucho más simples: comida, refugio, amor y sobre todo reglas.

restaurante para perros

Uno de los principales problemas de un “ perro como bebé ” es que los “dueños-padres” no le ponen límites. No los castigan cuando se portan mal ni los enseñan como corresponde. Además, los psicólogos afirman que las personas se “desesperan” por expresarles el amor a las mascotas, y que eso no es bueno para ninguno de los dos.

Los animales tienen un lugar importante en nuestras vidas, nadie lo puede negar. Pero hay que comprender por qué motivo necesitamos decirles que los queremos todo el tiempo, con regalos o caprichos que ni ellos entienden.

¿Por qué no se puede tratar a un perro como bebé?

Antes que nada, es bueno decir que dejando este hábito no lo querrás menos que antes. Simplemente has de pensar que con tus actitudes le haces más mal que bien a tu can. Tratar un perro como bebé es malo para él ya que:

Necesita disciplina

Que pongan esa carita de “pobrecillos” cuando hacen algo incorrecto es una técnica casi infalible para no castigarlos. Si el perro recibe adiestramiento y reglas claras desde cachorro, evitaremos por ejemplo que suba al sofá o pida comida cuando nosotros estamos comiendo. Pero también lo educará para evitar “transformarse” en una especie de humano de cuatro patas. Los límites y las reglas son imprescindibles para tener un peludo sano y feliz.

Precisa olerlo todo

Si bien las personas también podemos utilizar este sentido para identificar ciertas cosas… para el perro es fundamental. Para cumplir con ello, es necesario llevarlo al parque, permitir que se relacione con otros animales, dejarlo que huela el cubo de la basura y que no se le perfume como a un humano.

Obedece a sus instintos

Por más de que nos empeñemos en creer que nuestro perro es un bebé y “sólo le falta hablar”, lo cierto es que aunque le pongamos un vestido o zapatos… terminará haciéndole caso a sus instintos: de caza, sexuales, de protección, etc. ¡Por eso debemos dejarlo ser un can, con todas las letras!

Será manipulador de todas formas

perro en tu cama

Los peludos tienen esa “capacidad” para parecer en problemas, tristes o necesitados sólo con el fin de conseguir una galleta, dormir en la cama o que le demos nuestra comida (en el mismo momento que la estamos llevando a la boca). Es importante no “darle todos los caprichos” y dejar de lado el sentimiento de culpa que nos genera esa carita de “por favor”.

No puede llenar un vacío

Muchas personas consideran como un bebé a sus mascotas ya que no tienen hijos propios o bien estos ya han crecido y no viven con ellos. Adoptar un perro es perfecto para quienes viven solos, pero siempre y cuando no se conviertan en el único contacto con un ser vivo. Si una pareja aún no tiene hijos, es probable que también diga que su canino es un bebé y lo traten como tal. Por ello, es bueno saber que el animal no está allí para cumplir con un mandato social ni reemplazar a nadie.