Mi perro tiene diarrea… ¿qué hago?

La diarrea es el aumento de la frecuencia de los movimientos intestinales. Esta situación produce una mayor cantidad de materia fecal. Este malestar suele ser muy recurrente en los animales y si no se trata a tiempo, puede desembocar en un problema mayor. A continuación compartimos algunos consejos para evitar este tipo de padecimiento en los perros.

¿Cuáles son síntomas de la diarrea?

perro enfermo

La diarrea se puede ocasionar por varios motivos. En muchos casos los animales suelen presentar este malestar porque han comido algún alimento que se encuentra en mal estado o que aumenta sus movimientos intestinales.

Otras causas pueden ser ambientales. Muchas veces la curiosidad de los perros puede causar muchos problemas. A veces suelen oler o lamer productos que pueden ser tóxicos. Por eso es muy importante estar atento a los movimientos de tu pequeño amigo.

No le des a tu perro ningún medicamento si no ha sido indicado por su veterinario. Para diagnosticar la diarrea el especialista indicará una serie de exámenes de laboratorio y otras pruebas que ayuden a determinar el malestar.

Los primeros estudios que hará el veterinario consisten en un examen físico completo, que incluye tomar la temperatura del perro, comprobar los latidos de corazón, mirar dentro de su boca, palpar el abdomen, comprobar si está deshidratado y realizar un examen rectal.

En todos los casos de diarrea, el veterinario también recomendará examen fecal para comprobar si existen parásitos como gusanos. Si se sospecha de una infección bacteriana, se llevan a cabo un cultivo fecal. En los casos de ciertas enfermedades virales, como parvovirus, otras pruebas en las heces pueden ayudar en el diagnóstico.

Las radiografías son apropiadas si se sospecha de un tumor o un problema anatómico. Otro diagnósticos por imágenes, como la ecografía también puede ser útil. Para algunas enfermedades, la única manera de hacer un diagnóstico preciso es realizando una biopsia.

¿Cómo se trata la diarrea?

Prevenir es la mejor forma de conservar la salud de tu mascota. En ese sentido es muy importante que observes  las heces de tu pequeño amigo. Si tienen  sangre o son de color negro o alquitranadas, presta mucha atención. Si sospechas que pudo haber comido algo tóxico o venenoso o notas que está deprimido, es probables que su intestino no esté funcionando correctamente.

En muchos casos de diarrea se recomienda que los perros no ingieran alimentos durante al menos 24 horas. También se aconseja proporcionar pequeñas cantidades de agua con frecuencia. Lo mejor es darle una dieta liviana como arroz hervido en pequeñas cantidades. Si la diarrea no se repite, el animal deberá lentamente regresar a su dieta normal.

En algunos casos de diarrea quizás deba ser necesario modificar la dieta de forma permanente. Es probable que se deban vitar ciertos ingredientes, agregar fibra en el plan alimenticio y disminuir la ingesta de grasas para aumentar la digestión.

Si el animal tiene parásitos intestinales se deberá prescribir el medicamento apropiado. También es importante tratar de eliminar los huevos del gusano del medio ambiente. Para ello es importante que se limpien y desinfecten los espacios que suele frecuentar tu mascota.

Si el animal tiene una infección causada por baterías se administrará antibióticos. Ese tratamiento quizás dure un par de semanas.

¿Cómo se puede prevenir la diarrea en los perros?

perro enfermo

Para prevenir la diarrea es importe que los perros cuenten con las vacunas necesarias. También  debes asegurarte que esté libre de parásitos. En ese sentido no dejes que tu pequeño amigo tenga acceso a la basura o coma alimentos en mal estado.

Cuando salgas de paseo con tu mascota, observa qué es lo que come en la calle, sobre todo si ingiere productos vegetales o bebe agua en charcos o fuentes.

No le permitas oler ni mucho menos comer heces de otros animales y minimiza el estrés del entorno de tu perro.

Si decides cambiar su comida, lo mejor es introducirla gradualmente. Lo más efectivo es que la vayas mezclando con la comida actual para garantizar una transición más fácil para el tubo digestivo de tu mascota.

Mantén a tu perro con la higiene adecuada y limpia los espacios en los que duerme, come y juega.

Desinfecta su comedero y bebedero y procura que tu mascota siempre tenga agua limpia y fresca para beber.