José Ahonen, un mago de perros

José Ahonen es un importante mago finlandés que prueba trucos de magia con perros. Hace tiempo que decidió hacer un experimento con estos animales y ver cómo reaccionan. Los resultados son realmente sorprendentes: aparentemente, los perros reaccionan con el mismo asombro que las personas. Los vídeos de estos experimentos se han ido colgando en la red y siendo los más visitados en Youtube.

Hay muchos ejemplos de esos vídeos. Uno de ellos, que ha tenido mucho éxito, es en el que puede verse como José Ahonen hace magia a un grupo de perros. En otro desaparecen galletas, con la consiguiente sorpresa de los canes. Las reacciones de los peludos cuando desaparecen delante de ellos las galletas están generando muchas visitas.

De esta forma, durante un minuto y cuarenta y ocho segundos –el tiempo que dura el vídeo, colgado en YouTube y que suma más de siete millones de visitas- podemos ir descubriendo como los perros confían, mueven el rabo y se lanzan a por esas galletas… que al final desaparecen. ¿Su reacción? Dan vueltas sobre sí mismos y olisquean y, sobre todo, adoptan todos los mismos gestos de sorpresa.

Entre los comentarios de los vídeos de YouTube, el mago Ahonen aclara que al final los perros eran recompensados con su golosina. Como guinda del pastel, un final feliz para todos en una tarde de juegos.

El público asistente a la magia de José Ahonen

En el mágico escenario, José va demostrando las maravillas de la mente durante toda la audiencia. El espectáculo es muy interactivo y los asistentes, propietarios de los canes, se implican en pensamientos, experiencias y sugerencias para probar las coincidencias asombrosas.

Además, algunos miembros del público tienen acceso a la etapa de experimentar el tipo de lectura de la mente y la detección de mentiras. La atención se centra en las personas, en las reacciones de las diferentes mascotas que también asisten asombradas, pero no en los dedos rápidos del Mago.

El ojo del espectador

José Ahonen se mueve perfectamente entre el público y sus trucos son muy populares. Es más, están haciendo de él un ilusionista a nivel internacional. Se le conoce cada vez más como “el mago de los perros”. Además, ha recibido el premio “El mejor mago de la ciudad” en el City Magazine en 2009.

No solo se queda en los espectáculos de magia, sino que los diferentes escritos de José Ahonen sobre la magia y el poder de la sugestión han sido publicados en la literatura y en la prensa, como el libro en inglés de Anthony Jacquin sobre la hipnosis y las revistas profesionales de los magos finlandeses.

Los perros y el espejo

Para muchos perros, el espejo es un espacio poco conocido que los confunde y que despierta su interés y atención de una manera realmente sorprendente. Y muy divertida.

Todos conocemos que los perros son juguetones y curiosos. Lo que no sabemos es lo que puede pensar su cabeza cuando van descubriendo entidades desconocidas para ellos, nuevos elementos a su alrededor, y todavía más cuando se enfrentan a su propia presencia reflejada en un espejo.

Nuestros amigos caninos tienen muy desarrollado el olfato y el oído. Aunque no está demostrado que puedan reconocer la imagen del espejo como una representación de sí mismos, es cierto que se han encontrado varios datos interesantes.

En la fase de cachorros de nuestros amigos, cuando se encuentran con un espejo, lo primero que intentan hacer es llamar la atención “del sujeto detrás del espejo“, pero en cuanto se dan cuenta de que “no huele a perro“, suelen desistir en su intento y terminan retirándose.

En muchos casos podemos ver cómo los perros miran el espejo y logran ubicar objetos detrás de ellos. Incluso hay algunos que aprovechan la visión más cómoda y/o amplia que puede aportarles un espejo colocado en determinado punto de una habitación para poder observar a sus dueños mientras hacen sus labores diarias.

También es posible que nuestro cachorro tenga alguna actitud obsesiva de su parte cuando se para frente al espejo. En estos casos hay que retirarlo del lugar. Una actitud obsesiva frente al espejo podría ser ladrar sin parar a su propia imagen o tratar de atacar o interactuar de manera insistente y prolongada con la figura que el animal ve reflejada en el espejo.

Fuente de la imagen principal: Facebook de José Ahonen.