Los perros rescatistas en Ecuador: un gran apoyo

En algunas circunstancias extremas, el bien llamado mejor amigo del hombre sigue siendo insustituible. Es el caso del reciente terremoto que devastó el noroeste de Ecuador. Allí, el trabajo de los perros rescatistas se volvió una herramienta fundamental para encontrar a personas sepultadas bajo los escombros.

Los canes de rescate y su labor imprescindible en medio de las catástrofes

Unos ciento veinte canes especialmente entrenados para desempeñarse en este tipo de tareas -tanto locales como pertenecientes a brigadas de ayuda provenientes de distintos países- fueron enviados a las zonas más afectadas por el sismo, que alcanzó una magnitud de 7,8 en la escala de Richter y que tuvo numerosas réplicas.

perro policia

Los perros rescatistas resultan más eficientes y rápidos que las máquinas para detectar sobrevivientes. Pero, además, logran algo que ningún aparato ha conseguido hasta el momento: también pueden localizar cadáveres bajo las ruinas.

Y es que en la búsqueda de personas atrapadas entre los escombros, se ha comprobado que los canes pueden rastrear 100 metros cuadrados en 5 minutos. Un humano, con los instrumentos adecuados, desarrollaría igual tarea en tres cuartos de hora. Y, en ocasiones en que el tiempo es fundamental para lograr salvar una vida, no existen dudas de la labor irremplazable de estos seres.

Cuando se produce una situación de catástrofe -como la del reciente terremoto en Ecuador- la labor de los perros de rescate es insustituible para encontrar a las víctimas atrapadas bajo los escombros.

Cómo trabajan los perros rescatistas

A la gran capacidad olfativa y auditiva de estos animales habría que sumar la intuición y el empecinamiento que demuestran en su función de rescatistas. Cuando un perro detecta una persona -viva o muerta- busca la forma de llamar la atención de los brigadistas. Por ejemplo:

  • Comienza a ladrar.
  • Da vueltas alrededor del lugar.
  • Se sienta en el sitio indicado y no se mueve.

Un can de cualquier raza supera con creces a la tecnología más sofisticada. Otro ejemplo concreto es el que señala que con instrumental técnico se pueden encontrar víctimas hasta un máximo de 5 metros de profundidad. Los perros lo hacen hasta los 10 metros y, por supuesto, mucho más rápido.

Los canes de rescate también pueden ser víctimas

Pero mientras realizan su labor, moviéndose entre los escombros, los canes sufren laceraciones y cortes en sus patas. Por tal motivo se solicitó la donación de zapatos o botas con planta de caucho y vendas elásticas autoadhesivas para proteger a estos verdaderos héroes.

Tampoco los perros rescatistas están exentos de convertirse en víctimas en medio de esta situación de desastre. Fue el caso de Dayko, un Labrador de cuatro años que murió por un cuadro de deshidratación tras rescatar a varias personas.

Pese a que los profesionales médicos lograron estabilizarlo y fue trasladado a otra ciudad, el animalito no pudo resistir las inclemencias de la zona del desastre entre de intensas jornadas de búsqueda de supervivientes.

Características buscadas en los perros de rescate

Si bien, como ya señalamos, cualquier perro está en condiciones de ser un buen rescatista, suelen utilizarse aquellos ejemplares que:

perro policia

  • Son de un tamaño entre mediano y grande. (Aunque algunos animales más pequeños pueden acceder a lugares donde los de mayor envergadura no pueden llegar.)
  • Tienen el olfato y el oído más desarrollado, así como el impulso de presa.
  • Acreditan un buen estado de salud.
  • Dan muestra de inteligencia, docilidad (adiestrabilidad) y sociabilidad.
  • Son ágiles y resistentes.
  • Están acostumbrados a escenarios estresantes.

Otras áreas en las que son utilizados los canes de rescate

Aunque su desempeño en la búsqueda de supevivientes de derrumbes puede señalarse como insustituible, los perros rescatistas también se han utilizado con notable éxito para encontrar:

  • Personas extraviadas en bosques, montañas, pantanos, etc.
  • Sepultados bajo aludes de nieve o lodo.
  • Fosas comunes.
  • Naúfragos, bañistas arrastrados por el agua, ahogados.

Lo ideal es comenzar con el entrenamiento de estos loables seres desde cachorros. Con una educación constante y precisa se conseguirá que aprendan a desempeñar la tarea fundamental de salvar a víctimas de distintas catástrofes.