La tos de las perreras: una enfermedad muy común y fácil de tratar

La tos de las perreras es una clase de bronquitis leve, también conocida como traqueobronquitis infecciosa canina. Es una enfermedad de las vías respiratorias muy contagiosa, aunque es de fácil tratamiento y de poca peligrosidad,  y no puede transmitirse a seres humanos.

Puedes notar que después de un paseo un día frío, cuando has dejado húmedo su pelaje después del baño o cuando ha estado mucho tiempo en el suelo helado o ha estado en reciente contacto con otros perros, le inicia una tos seca. No te alarmes, aunque vigílalo de cerca.

Transmisión

Esta enfermedad es producto de un virus anaerobio que se propaga cuando un perro infectado estornuda o tose. Debido a que el contacto en los perros es de vital importancia, un solo can puede terminar contagiado a muchos, a través de actividades como el juego, por pasear o con con el simple hecho de dormir al lado de otros.

Esta clase de tos se le conoce como “de las perreras” debido precisamente a que las condiciones de hacinamiento y los suelos fríos facilitan en gran medida la propagación de esta enfermedad. Algunos factores que favorecen el contagio de la enfermedad son la poca ventilación, el estrés y la poca higiene.

Síntomas de la enfermedad

perro y puerta

Esta enfermedad se manifiesta a través de una tos seca y persistente, que suele empeorar después del ejercicio o cuando el can está agitado. En ocasiones puntuales se puede observar también expulsión de líquido a través de la nariz.

En el perro, a parte de la tos, no suelen presentarse mayores molestias, por lo que comerá, se ejercitará y permanecerá activo y alerta, a pesar de ella. No es una enfermedad grave, aunque puede complicarse si llega a presentarse líquido en los pulmones.

A pesar de lo mencionado anteriormente, se debe tener cuidado con los cachorros de pocas semanas  o con los perros que tengan historial de enfermedades de las vías respiratorias. También suele complicarse en casos de perros con el sistema inmune deprimido. En el peor de los casos, existe la posibilidad de que el can desarrolle neumonía.

Tratamiento

En general, es una enfermedad que se retira a las pocas semanas y no suele requerir tratamiento especializado o veterinario. Puede tratarse con antitusígenos para acortar el tiempo de vida del virus en el cuerpo del perro, aunque también suele sugerirse su aislamiento para evitar la propagación de la enfermedad.

Precauciones

perro enfermo

Debido a que se esparce a través del aire, es una enfermedad muy difícil de evitar. Sin embargo, puedes fortalecer a tu mascota para que no sufra complicaciones mientras la padece y poder luchar mejor contra el virus.

La manera más eficaz de fortalecer a tu mascota es a través de una buena nutrición. Ten en cuenta que no es lo mismo nutrir que alimentar, por lo tanto, tu perro debe tener una dieta rica en nutrientes, que logren mejorar su sistema inmunológico y fortalecer su aparato respiratorio.

Cuidar las condiciones de higiene del animal es vital no solo para evitar esta enfermedad, sino muchas otras. Igualmente recuerda tener a tu perro en un lugar bien ventilado y, de preferencia, evítale en la medida de lo posible situaciones que le desencadenen episodios de estrés.

En caso de que detectes que está enfermo, debes aislarlo mientras pasa la etapa de contagio de la enfermedad. Así evitarás que se propague. Igualmente cuida de que tu mascota no entre en contacto con animales enfermos.

Si tienes bajo tu cuidado más de cuatro perros, lo mejor es que los vacunes una vez al año, pues cuanto mayor sea la cantidad de mascotas, mayor será el riesgo de que contraigan la enfermedad. Igualmente recuerda proteger bien a tu perro del frío, proporciónale una manta o colchón para dormir y mantenlo abrigado en las épocas más frías del año.