Un hipopótamo salva a una cebra de morir ahogada

Nunca dejaré de decir que los animales son increíbles y que merecen que los amemos. Su lealtad y amor incondicional van más allá de lo que muchos seres humanos podamos llegar a sentir jamás. A ellos no les importa si tu piel tiene un color u otro, si tienes pelo o no, si eres gordo o flaco.

Ellos solo son movidos por tiernos sentimientos entre los que la parcialidad y los prejuicios no tienen cabida. No importa si tienen que arriesgar su vida o hacer esfuerzos extras por ayudarse los unos a los otros. Cuando me enteré de esta noticia recordé ocasiones en que gente ha visto a personas paradas en una carretera con su coche averiado y no han hecho nada, o han visto a alguien robar y se han quedado como inertes espectadores viendo una mala obra de teatro.

Pero, cuando leí esta historia, de nuevo los animales lograron conmover mi corazón, haciéndome meditar en un mundo mejor en el que los humanos imitáramos a los animales. ¿Quieres alegrarte el día? Lee esta enternecedora historia de cómo un hipopótamo salva a una pequeña cebra en peligro.

El hipopótamo y la cebra

Autor: Allison Mickel

Autor: Allison Mickel

A pesar del subtema, no, esto no es un cuento. Es una historia muy real que pasó en algún lugar que no podemos especificar. Parece que era el momento de migración de algunos animales y para ello, debían cruzar un río muy caudaloso.

Como buenos perodistas, había un equipo de fotógrafos y redactores de alguna revista tipo National Geographic que querían cubrir el documental. Pero nunca creyeron lo que iban a tener la oportunidad de vislumbrar: un rescate muy, muy especial.

Una vez que una manada de ñus bajaron de la montaña y se lanzaron intrépidamente hacia el río para hacer su “salida”, les llegó el turno a otra especie: las cebras.

Las dificultades

El río tenía un gran caudal, por lo que no era nada fácil cruzarlo y mantenerse en equilibrio bajo el agua. Comenzó una lucha entre las cebras y el agua que parecía no tener fin. En este tipo de migraciones que cada año hacen los animales para resguardarse del frío o para conseguir alimento mueren bastantes ejemplares de diferentes especies que no logran pasar.

Los que suelen tener más dificultades en cruzar el río son los animales más pequeños y las cebras embarazadas. En esta ocasión, fue un pequeño cachorro de cebra que se vio en dificultades.

Surge la amistad entre el hipopótamo y la cebra

El hipopótamo no tardó en ver cómo la pequeña estaba en dificultades. El agua la arrastraba sin compasión y subía por encima de su cabeza dificultándole la respiración. Se veía su pequeña cabeza sumergirse y emerger en el agua, lo cual hacía temer lo peor. Los periodistas estaban grabando todo con la impotencia de no poder hacer nada.

Pero, ahí llegó el héroe: el hipopótamo no pudo quedarse cruzado de brazos mientras un pequeño estaba en peligro. No lo pensó dos veces y acudió en ayuda de la pequeña cebrita. Con su cuerpo hizo una especie de rompeolas que impidió que el agua siguiera arrastrando al animal y a la vez la empujaba con su boca hasta que consiguió llevarla a la orilla.

Un final feliz: la amistad eterna del hipopótamo y la cebra

Es bonito pensar que este gran animal no se detuvo a pensar en si esa pequeña que se ahogaba era de su misma especie. Sus buenos sentimientos solo lo impulsaron a actuar. No puedo evitar preguntarme, ¿por qué hay humanos que siguen haciendo daño a los animales o aquellos que no quieren denunciar el maltrato animal?

Sigamos con el final de la historia. Cuando la cebrita estaba sana y salva en la orilla, el hipopótamo se quedó junto a ella como esperando a que se tranquilizara y para asegurarse que estaba bien. Incluso, introdujo parte del cuerpo de la cebra en su boca como para darle calor y que no sufriera hipotermia. ¿No te parece asombroso?

¿Te gustaría saber con imágenes cómo sucedió todo? Espero que no hayas dudado que íbamos a ponerte un vídeo. ¡Aquí lo tienes! ¡Disfruta!