¿Existe una conexión entre tu perro y tú?

El lazo que se va creando entre el perro y su dueño es muy especial. Diferentes estudios han definido los beneficios físicos y psicológicos que tiene tener una mascota. Hay muchas historias de reencuentros que prueban el afecto de las mascotas hacia sus dueños y su gran conexión.

Este afecto mutuo entre animales y humanos puede ser tan fuerte que influya directamente en los latidos del corazón de los dos. Por ello, las mascotas ayudan a reducir los niveles de estrés y ansiedad en sus dueños. Incluso las personas que tienen perros son menos propensas a sufrir condiciones cardiacas.

Beneficios mutuos de la conexión can-dueño

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También han sido muchos los estudios que han mostrado que nuestra mascota es capaz de identificar cuando estamos tristes o enfermos. Y no solo eso, sino que adoptará una posición de ayuda para mejorar nuestro estado de ánimo.

Entre los beneficios que nos aportan, está demostrado que los seres humanos tienden a interesarse mucho más por sus propios hábitos de comida cuando tienen la responsabilidad de alimentar y cuidar a una mascota.

Las estadísticas sobre el perro y su dueño han demostrado que muchas personas que viven solas son perfectamente felices con un animal de compañía a su lado. El hecho de tener un perro, proporciona al individuo, sin duda, muchas satisfacciones

Es habitual que los perros enseñen responsabilidad a través de la comprensión, cuidados y sentimientos que reciben.

El perro y su dueño. Vínculo entre perros y humanos

El vínculo entre perros y humanos se basa en la palabra confianza. El animal tiene que adquirir confianza en su dueño o guía. Como sucede en los humanos, la confianza es difícil de conseguir. Pero se puede perder con más facilidad.

El vínculo con el perro puede ser físico y emocional. El físico consiste en que el can nos vea como un suministrador de sus necesidades físicas. Es decir, comer, beber, estar cómodo y caliente, etc.

El emocional es un poco más complicado. Se puede conseguir a través del juego. El juego entre el perro y su dueño es también obediencia, enseñar nuevas cosas a nuestros canes.

Las caricias para reforzar el vínculo

Un truco importante para reforzar el vínculo entre el perro y su dueño es acariciarlo. Si lo acariciamos mientras estamos en el ordenador, viendo la televisión, etc., el animal notará la falta de atención hacia él. Tiene que ser consciente de que nos importa mientras le acariciamos.

Otra pauta importante es llamarlo para que se acerque y empezar así el momento de acariciarlo. Llamarlo por su nombre mientras lo acaricias refuerza tu vínculo con tu perro.

La conexión entre humanos y perros

Se han hecho recientes experimentos llevados a cabo por científicos del departamento de Ciencia Animal y Biotecnología de la Universidad Azabu (Japón).

Estos estudios han demostrado que la hormona del amor, la oxitocina es la que crea una conexión tan fuerte como la que se forma a nivel biológico entre padres e hijos.

El contacto visual que se entabla entre el perro y su dueño fortalece sus vínculos afectivos. Las conclusiones del estudio son claras: humanos y perros refuerzan sus vínculos biológicos en un circuito neuronal impulsado por la oxitocina. Funciona de la misma forma que se construye entre individuos de la misma familia.

Una importancia vital

vinculo entre perros y humanos

El perro es un animal social, y la relación que tiene con su dueño es una de las cuestiones más importantes de su vida. De esta forma, una buena relación con nuestro can comienza en el mismo momento en el que éste entra por primera vez en nuestra casa. Si lo hemos recogido en un centro de adopción, la intensidad de la relación con nosotros puede comenzar en ese mismo momento.

Ese vínculo tan especial que hay entre el hombre y su mejor amigo, el perro, radica en un proceso hormonal que se activa cuando se miran. Es un poco parecido al que se da entre una madre y su hijo.

La oxitocina puede actuar también como neurotransmisor en el cerebro. Se considera que tiene un papel importante en el reconocimiento y establecimiento de vínculos sociales. Y de igual forma en la formación de relaciones de confianza entre las personas y sus mascotas.