Estambul, la ciudad de los gatos

Estambul es una ciudad muy peculiar. Españoles que han ido dicen que es como visitar un rastro constante. Y es que las calles están llenas de puestos ambulantes que venden hasta lo invendible. Aunque esta no es la única peculiaridad de la ciudad, tiene otra aún más extraña: Estambul es la ciudad de los gatos.

Así es, la ciudad está llena de gatos que se podría decir que son callejeros. Pero es tan solo porque viven en la calle, porque en realidad viven como un marajá. Te presentamos a estos felinos tan peculiares que viven en Estambul, conocida como la ciudad de los gatos.

Por qué se conoce a Estambul como la ciudad de los gatos

Fuente: Facebook de Tombili

Fuente: Facebook de Tombili

Los naturales de Estambul siempre han amado a los animales. Se han preocupado por alimentarlos y velar por su bienestar. Esto ha propiciado que se cree un vínculo irrompible entre ellos.

Aunque esta también fue la causa de que cada vez más y más gatos llegaran a la ciudad. Al ser alimentados, todos los felinos que se enteraban venían a la ciudad de los gatos. Y eso sin contar todos los bebés felinos que nacieron en Estambul.

Los gatos se han vuelto algo tan característico de la ciudad que verlos es como ver pasos de peatones o losas en el suelo. Es algo normal, habitual y ningún residente se extraña de ver cientos de gatos deambulando por las calles.

Para los turistas sí ha sido un hecho que no pasa desapercibido, porque la cantidad de gatos es descomunal. De hecho, se calcula que el número de ellos asciende a 150000.

De dónde comenzaron a venir tantos gatos

Al parecer, como Estambul era una ciudad portuaria por la que pasaban grandes barcos de carga de mercaderes, los felinos iban en ellos con la finalidad de atrapar ratones. Cientos de gatos se fueron quedando en la población y nunca más se fueron.

El hecho de que los residentes de Estambul cuiden de los animales se remonta muy antaño. Ya desde la época otomana se podía ver en las construcciones puertas para gatos o ventanas pajareras.

También se atribuye este hecho al amor hacia los gatos de Mohamed, el profeta del Islam, la mayor religión en Turquía.

En la ciudad de los gatos, los felinos callejeros son invitados

Fuente de la imagen: lamenteesmaravillosa.com

Fuente de la imagen: lamenteesmaravillosa.com

En Estambul, el gobierno determinó que se hicieran albergues específicos para ellos y distintas instalaciones de comida en la calle. Y además, tienen una cuenta en Instagram en la que se suben fotos de muchos de ellos y de posturas o cosas divertidas que hacen.

Pero no solo el gobierno de encarga de cuidar de estos animales. Muchas personas se dejan ver poniéndoles comida y agua y asegurándose que están bien.

Se les puede ver en escaparates de tiendas, en cafeterías ronroneando a los clientes y en las terrazas de los restaurantes persiguiendo a los camareros. Se les deja entrar prácticamente en todos los sitios porque forman parte del escenario de la ciudad y se han ganado el amor de todos.

Muchos fotógrafos intentan sacar las mejores instantáneas de los gatos y se han encontrado con enormes sorpresas. Uno de ellos afirma que los gatos son capaces de llegar donde nosotros no podemos. Por ejemplo, recuerda una ocasión en que siguiendo a uno de los felinos, este se metió por un agujero en el que él no cabía.

Al meter el objetivo de la cámara, se encontró con el interior de un edificio hemos que nunca antes había visto. Parece que los felinos que viven en la ciudad de los gatos tienen muchos secretos que descubrir.

Es muy bonito pensar en una ciudad volcada en velar por el bienestar de los animales callejeros convirtiéndolos en algo especial y perteneciente al país. Bravo Estambul.