¿Es verdad que los animales lloran?

La respuesta es sí, los animales lloran. Enrique Coupin, zoólogo francés, determinó hace muchos años que los animales también lloran cuando sufren dolor, miedo, estrés o tristeza. La causa más frecuente del lloro en los animales es la pérdida de un contacto protector, por ejemplo cuando a una cría se le separa de su madre, llora, gime, aúlla y se muestra terriblemente inquieta y triste.

¿Qué es el llanto?

cara perro

El llanto es una manifestación de la tristeza y permite el liberar toda la tensión causada por el cúmulo de emociones percibidas en ese momento. Sin embargo, también es un mensaje para el mundo exterior. Cuando un bebé llora es porque quiere algo, no solo porque se siente triste. Puede ser que le duela algo, sí, pero también puede llorar por hambre o sueño o porque quiere atención.

¿Por qué se produce el llanto?

En el caso de los animales, el llanto puede producirse por falta de protección, inseguridad, maltrato, soledad, tristeza o simplemente porque tienen los ojos secos, como es el caso de los cocodrilos o los albatros (el albatros es un pájaro muy grande, parecido a las gaviotas. Para los fans de Disney, es el avión de Los Rescatadores), que lloran tras la ingestión de algunas presas, durante las peleas, en danzas rituales o antes de comer.

¿Qué animales son los más llorones?

delfin

Algunos de los animales que lloran cuando sufren son los delfines, que suspiran y lagrimean cuando pierden a algún familiar, las focas, que lloran como magdalenas cuando se agitan o se asustan por cualquier motivo, o las nutrias, que cuando se separan de sus crías lloran de aflicción.

De los animales que lloran por necesidades fisiológicas, destacan las gaviotas. Estas aves lloran para eliminar la sal de su organismo. Cuando estas aves beben agua del mar, una glándula ubicada en la parte superior de cada ojo, comienza a segregar unas lágrimas lechosas formadas por agua con exceso de sal. De esta forma, las gaviotas depuran el agua salina que beben.

Como hemos visto, los animales lloran por necesidades fisiológicas (eliminar toxinas, humedecer los ojos), para mandar señales al exterior (necesidad de contacto, en las peleas) y cuando sufren dolor. Sin embargo, el único animal que usa el llanto para expresar emociones (como la alegría o la tristeza) es el ser humano.