El estrés en los animales: un mal muy común

El estrés está considerado como el mal del siglo y desafortunadamente, este no sólo aqueja a los seres humanos. El estrés es una respuesta física ante diferentes estímulos ambientales y psicológicos, aunque es cada vez más frecuente debido al ritmo acelerado y tenso que caracteriza la forma de vida de las personas de las ciudades.

Infortunadamente este ritmo, y las consecuencias que trae a nuestra vida, termina también afectado a otras especies, así que a continuación te contamos un poco sobre el estrés en los animales, sus causas y como combatirlo.

Causas del estrés en animales

toro

Cuando hablamos del estrés en los animales, tendemos a pensar en aquellos animales que comparten con nosotros nuestros hogares en calidad de mascota. Sin embargo, esto corresponde a la mirada egoísta que tenemos sobre el mundo animal y la indolencia frente a las otras criaturas que forman parte de nuestras cadenas de consumo.

Por ejemplo, los animales que más estrés sufren bajo el cuidado humano son los animales usados para pruebas de laboratorios. Esto se deriva de los múltiples procesos a los que se ven sometidos, el aislamiento, el consumo de sustancias que producen reacciones adversas y el encierro en el que están sometidos. Esto sumado al exceso de manipulación y la falta de afecto.

También encontramos por esta misma línea a los animales que forman parte de nuestra cadena alimenticia y pertenecen a grandes ciclos de producción. Esto se debe, a que muchos de estos animales son almacenados en celdas pequeñas, transportados de un lugar a otro, aislados, etc., y esta situación sólo empeora cuando llega el momento de transportarlos a los mataderos o a las plantas productoras.

Sin embargo, esto ha terminado siendo contraproducente para el negocio. Por ejemplo, en las plantas de procesamiento de carne o leche, se nota una disminución en la calidad del producto, si el animal estuvo atravesando periodos de estrés, por lo cual, se han adoptado medidas para mejorar la calidad de vida de estos animales y garantizar de esta manera un producto óptimo.

Los animales sometidos a largas jornadas de trabajo, también se encuentran bajo mucho estrés, en especial cuando el trabajo es pesado, por ejemplo arrastrar vehículos, como en el caso de los semovientes, trabajos en los circos y otros espectáculos, entre otros. Dentro de este grupo también se encuentran los toros de lidia y otros animales usados en fiestas populares.

Las mascotas también se estresan

gato estresado

Sin embargo, nuestras mascotas no se encuentran exentas de sufrir de estrés, muy por el contrario, debido a que comparten gran parte de nuestro ritmo de vida, muchas de las situaciones, cambios y hábitos terminan por generar en ellos, altos niveles de estrés que se transforma en problemas de conducta.

Por ejemplo, en animales de compañía como perros y gatos es común que capten el estado de ánimo de su amo, pues crean fuertes lazos con este, lo que indirectamente termina generándoles estrés.

Igualmente ocurre cuando han tenidos procesos de aprendizaje inapropiados, por ejemplo, cuando no se acostumbra a un perro a estar solo, puede desarrollar ansiedad por separación.

Otra situación que generará fácilmente estrés en tu mascota son los viajes largos en vehículo, estar en un lugar muy abarrotado, ruidoso, caliente o los cambios de residencia. La falta de afecto por parte de su cuidador es una causa importante de estrés.

Para animales más pequeños contar con un ambiente óptimo es vital, en casos como tortugas o peces, lo mejor es brindarles un acuario acorde a su tamaño, limpio y donde reciba luz del sol. Si tienes otro tipo de mascota deberías investigar un poco sobre como tenerlas en cautiverio, un caso muy triste es el de las aves, muchas terminan padeciendo serios quebrantos en su salud o en su mente producto del aburrimiento, la soledad, el encierro y el vivir en un espacio reducido. Un ejemplo claro es cuando las aves se arrancan las plumas.

Así que lo mejor que puedes hacer para combatir el estrés es estar pendiente a su temperamento, los cambios bruscos de actitud indican que algo está ocurriendo. Puede que desarrollen personalidades destructivas, vómitos o decaimiento. Lo mejor será consultar con su veterinario para que te aconseje cómo disminuir los niveles de estrés en tu mascota.