El dolor hace al perro agresivo

Lo normal es que un perro agresivo sea el que recibe dolor o daño, lo que genera conductas violentas. El dolor, según estudios realizados, es lo que provoca estas reacciones en el animal. Esto explicaría ciertas actitudes en mascotas a las que se ocasiona sufrimiento, que incluso atacan a niños.

Causas de la agresividad

perros agresivos

Hay otras causas que también potencian el comportamiento amenazante o agresivo, como es el caso del destete. Los estudios demuestran que un perro peligroso no nace, sino que se hace, mientras que otros científicos afirman que es posible ubicar la agresividad del perro en su sangre.

Estas tesis de la agresividad explica, por ejemplo, que un perro que duerme tranquilo y sereno sobre nuestros pies, al cabo de unas horas, parezca transformarse y atacar de un modo muy violento a quien le amenace con retirar su plato de comida o un objeto que él quiere mucho, etc.

Los científicos afirman que hay muchas causalidades que originan la reacción de un perro con violencia, incluso si se trata de un animal pacífico. Una de ellas es el dolor, así como la sensación de amenaza. Como suele decirse, el daño se responde con más daño.

En algunos casos, se ha demostrado que el dolor y el daño explican estas conductas peligrosas en animales que no lo habían sido antes. Mediante palpaciones, se ha demostrado que, en la mayoría de los casos, el can sufría una patología lacerante, es decir, la agresividad se debía al dolor.

Un ejemplo de ello son los problemas en la cadera, que provocan cojera en los canes, sobre todo en los de gran tamaño.

Ataques a niños de un perro agresivo

Todos escuchamos a veces noticias, donde los niños son un blanco habitual del ataque de un perro violento. De esta forma, en el 60% de las agresiones graves por mordeduras de canes las recibieron pequeños menores de doce años. Y esta acción es preocupante y fuente de estudio permanente.

 El dolor es el origen de los ataques del perro agresivo

Aunque el can lleve tiempo conviviendo con la familia que lo haya adoptado, la realidad dice que los perros pueden mostrarse agresivos hacia los miembros de la familia o hacia desconocidos. Padecer dolorosos problemas veterinarios es una calve. Si el animal es peligroso, aún se potenciará más el ataque que puede producir si experimenta un daño fuerte.

Los perros con antecedentes violentos se muestran aún más agresivos. Es decir, tras haber experimentado dolor, estos animales multiplican sus ataques y actitudes en los entornos donde antes ya se habían mostrado peligrosos, como al darles una orden.

Entre las enfermedades que sacan la violencia de un perro destacan el hipotiroidismo, alteraciones del sistema nervioso central (tumores intracraneales y otras patologías que produzcan cambios en el sistema nervioso), así como las afectaciones hepáticas, entre otros muchos problemas de salud.

Otras causas además del dolor para hacer al perro agresivo

No todos los casos, lógicamente, radican en que hay violencia de un perro debido a su origen en el dolor. Como hemos visto, el destete precipitado del cachorro -antes de los dos meses de edad- como causa de un futuro comportamiento peligroso es también muy común.

Otros problemas se producen ante la falta de ejercicio, el estrés, la herencia genética y la escasa socialización del cachorro o del perro adulto. Estos factores influyen de un modo relevante en la potencial violencia de un animal.

Trastornos a causa de haber recibido daños físicos o psicológicos también incrementan la posibilidad de que el animal sea agresivo. La tristeza, los síntomas de depresión, así como la desconfianza y determinados comportamientos violentos pueden explicarse como consecuencia del maltrato.

La sangre es reveladora

Staffordshire bull terrier, perros agresivos

En la detección de un perro violento, la sangre puede generar pistas. Algunas pruebas realizadas han dado el resultado de que, si se estudian las hormonas de la sangre del animal, se puede determinar si el perro es o no agresivo.

Por ejemplo, del análisis de sangre puede deducirse que los animales violentos tienen una menor cantidad de un neurotransmisor denominado serotonina sérica, en comparación con los perros que son más serenos y tranquilos. Por el contrario, su sangre contiene mayor concentración de hormonas cortisoles.

Si tenemos una raza de gran tamaño y nos preocupa su posible tendencia a la agresividad en un momento dado, un análisis de sangre nos aportará datos.