14 cosas que todo dueño de un gato obeso debe conocer

La obesidad es algo en auge hoy en día y nuestras mascotas no están exentas de ello. De hecho, este mal afecta especialmente a los felinos y puede ocasionarles grandes problemas de salud. No obstante, muchos dueños se han aprovechado de la obesidad de sus mascotas para ganar adeptos en las redes. Pero pasan por alto las graves consecuencias de tener un gato obeso.

Para concienciar tanto a dueños como a fans de los gatos gordos en las redes, hemos decidido escribir un artículo con 14 cosas que todos debemos saber sobre los felinos obesos.

Un gato obeso no es divertido, es un gato en peligro

Como hemos dicho antes, la obesidad está ligada a problemas muy serios de salud. Aunque pudiera parecer muy gracioso ver a un gato obeso y casi redondo por las redes, no debemos olvidar que es un minino con altas probabilidades de contraer una enfermedad grave.

Estas enfermedades podrían ser artritis, afecciones del hígado, inflamatorias o intestinales. Todas son crónicas y restarán calidad de vida al felino.

Muchos dueños no saben que su gato obeso ha sobrepasado los límites

gato con sobrepeso 2

Muchos dueños no saben que su gato es obeso ha superado límites graves. O a veces lo ignoran porque no le dan la importancia que merece. Es importante para ellos que estén pendientes de su mascota y su peso, ya que es mucho más fácil prevenir que un felino sea obeso que hacer que un gato obeso pierda peso.

Un gato obeso se ve a simple vista

Los felinos tienen una peso medio de entre 3,5 y 5,5 kilos, por lo que todo minino que pase de ahí es un gato obeso. Para saber cómo determinar si tu mascota sufre de obesidad, lo más sencillo es mirarlo desde arriba.

Su cuerpo debe tener forma de reloj de arena que se va estrechando al llegar a las costillas. Si se ve como un tubo o más ancho por la parte de las costillas, no lo dudes, es un gato obeso.

La mala alimentación y la vida sedentaria, causas de la obesidad

Ya sabemos que los gatos no son tan activos como los perros, pero por ello especialmente hay que dedicarles tiempo para jugar con ellos y hacerles correr. Si los acostumbramos a una vida demasiado tranquila, tendrán problemas más adelante.

No des a tu animal más comida de la necesaria, ni tampoco alimento que no sea especial para ellos. Sigue siempre las directrices que te marque el veterinario con respecto a la comida de tu gato.

Los carbohidratos también son peligrosos para los gatos

El alimento para felinos normalmente tiene un contenido más alto en carbohidratos del que necesitan. Aunque esto no suele ser un problema, si es un gato obeso o tiene problemas para bajar de peso, es mejor consultar al veterinario cuál podría ser la dieta más adecuada para él.

Si ruega por comida, ni caso

Los gatos son manipuladores por naturaleza. ¿Quién no recuerda al gato de Shreck? El personaje solo es una exageración de lo que los mininos en realidad hacen.

En el caso de la comida, los gatos pueden rogar y rogar por más fingiendo que están muertos de hambre. Pero realmente para nada es así. Es una forma en la que su cuerpo se niega a perder peso.

Los gatos necesitan ejercicio

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Siempre ha habido preguntas respecto a esto, creyendo que los perros necesitan salir tres veces al día y ejercitarse y los gatos no. Esto no es cierto en absoluto. Un animal sedentario, sin importar de la especie que sea, necesita ejercicio.

Lo mejor para animar al gato a hacerlo es poner la comida lo más lejos posible de su cama o en zonas altas que lo motiven a saltar. Si tienes terraza o jardín, dale acceso a que entre y salga cuando lo desee.

Tener un gato obeso puede ser un problema, para él y para ti. Por tanto, vigila el peso de tu felino y ayúdalo a ejercitarse. Solo así lograrás tener una mascota sana y en forma.