Consejos en el cuidado de gatos mayores

Así como las personas y los perros necesitan cuidados especiales al llegar a cierta edad, lo mismo ocurre con los felinos. En este artículo te damos algunas recomendaciones en el cuidado de gatos mayores.

Alimentación

Una vez que un gato alcanza los 8 años, es aconsejable diseñar una dieta teniendo en mente las necesidades de su edad. Las necesidades nutricionales de un gato cambian cuando crece.

Se debe tener un mayor cuidado en limitar los niveles de proteínas de buena calidad, teniendo en cuenta que los gatos también requieren un alto contenido de calorías para evitar que adelgacen demasiado.

Niveles más altos de antioxidantes ayudarán a disminuir algunos de los cambios del envejecimiento en el cuerpo y ciertos nutrientes, como las vitaminas del complejo B, estimularán adecuadamente los riñones haciéndolos más eficientes.

Recuerda que antes de tomar cualquier decisión sobre un cambio en la dieta de tu gato es mejor que te asesores con un veterinario.

gato mordiendo

El cuidado de los dientes

Los problemas en dientes y encías se vuelven comunes en la medida que el gato envejece, por lo que los gatos mayores pueden llegar a ser incapaces de masticar alimentos duros. Por lo tanto, deberás empezar a suministrarle alimentos más blandos.

Es casi inevitable que salud oral se deteriore con el envejecimiento, necesitando incluso tratamiento o intervenciones quirúrgicas. Sin embargo, el envejecimiento en los dientes puede retrasarse limpiando los dientes, no darles dulces y hacerle profilaxis por lo menos una vez al año.

Cambios en la rutina de los gatos mayores

Hay muchos pasos que se pueden tomar para hacer la vida más fácil para un felino mayor. A medida que se vuelven menos capaces de defender su territorio de otros gatos (si se les permite salir a la calle), la provisión de una caja de arena de interior puede hacer una gran diferencia.

Muchos gatos también disfrutan de la fibra que obtienen de comer hierba, por lo que podrías buscar una que le gusta y llevársela de vez en cuando.

Los gatos mayores aman las comodidades, y pasarán mucho tiempo durmiendo en un lugar cálido y cómodo, de modo que asegúrate de buscar un espacio apropiado para que descanse.

gato planta

Aseo general y cuidado de las garras

Si tu gato no se asea puede ser indicativo de un problema subyacente, como una enfermedad dental o dolor en el cuello, pero a veces es debido a la senilidad. En climas calientes, un abrigo manchado y enmarañado puede conducir a una infestación de gusanos que pueden ser potencialmente mortales. Los gatos de edad avanzada que han hecho frente a su propio cuidado pueden llegar a necesitar en cierto punto ayuda con su aseo.

Las garras también deben ser revisadas regularmente, porque si un gato deja de usarlas, estas crecerán de manera desmedida causando heridas en sus almohadillas y patas.

Vigile que se hidrate con frecuencia

Este puede ser un signo de varias enfermedades comunes que se pueden desarrollar en los gatos mayores, como la diabetes, el hipertiroidismo y la enfermedad renal, por lo que un aumento de la sed es una señal muy importante a tener en cuenta.

Con un gato que permanece en el interior de la vivienda, por lo general, es bastante fácil de detectar cambios en la ingesta de agua. Si el gato vive predominantemente en el interior, a menudo las alteraciones en el patrón de consumo que es más notable tiene que ver con que toma agua de lugares donde antes no lo hacía.

Vigilar la pérdida de peso

Esta es otra señal clave que puede ser difícil de detectar. Los gatos de pelo largo también pueden perder una cantidad significativa de peso corporal, sin que nadie lo note. Muchos de los cuidadores creen instintivamente que los parásitos son la causa más probable de pérdida de peso, pero esto es muy raro en los gatos mayores.

Hay muchos problemas más importantes, como el hipertiroidismo, la diabetes o el cáncer, que pueden ser la causa.