¿Conoces al panda rojo?

Mucho menos famoso que su homónimo blanco y negro, el panda rojo tiene un tamaño similar al de un gato doméstico y una larga y espesa cola anillada. Pero pese a compartir nombre, espacios geográficos y algunos hábitos alimentarios con el  gigante que se pasa el día comiendo bambú, las últimas investigaciones científicas ubican a este animalito en una familia propia e independiente (Ailuridae).

Algunos datos sobre el panda rojo

También conocido como panda chico, su suave y largo pelaje marrón rojizo se torna blanco en su cara donde, además, presenta marcas oscuras debajo de los ojos, que lo hacen aún más parecido a los mapaches.

Demuestra gran agilidad arriba de los árboles: usa la cola para equilibrar sus movimientos y utiliza el falso pulgar que posee, que es en realidad una extensión de hueso, para agarrarse. Sobre los árboles pasa mucho tiempo e incluso duerme por gran cantidad de horas.

Es que, a causa de su dieta baja en calorías, sus principales actividades son comer y dormir. De costumbres solitarias, excepto en época de  apareamiento, se muestra más activo por la noche, al atardecer y al amanecer, cuando sale en búsqueda de alimento.

El período de gestación del panda rojo promedia los 135 días y la hembra pare, por lo general, 2 crías, aunque puede llegar a tener hasta cuatro cachorros. Los nacimientos se producen en los huecos de los árboles, que son acondicionados con ramas y hojas para resguardar allí a los recién nacidos.

Pese a compartir nombre, espacios geográficos y algunos hábitos alimentarios con el  gigante que se pasa el día comiendo bambú, las últimas investigaciones científicas ubican al panda rojo en una familia propia e independiente.

Otras características del panda rojo

Te contamos otros datos que describen a este bello animalito:

panda rojo 2

  • Mide entre 30 y 60 centímetros.
  • La cola tiene una longitud de entre 28 y 48 centímetros.
  • El macho pesa entre 4,5 y 6,2 kilogramos. Y la hembra entre 3 y 4,5 kilos.
  • En la parte inferior de su cuerpo el pelaje es más oscuro.
  • En la planta de los pies posee pelo grueso que lo protege de superficies nevadas.
  • Las patas son cortas y de color negro.
  • Tiene garras retráctiles.
  • La cabeza es redondeada, con  orejas rectas y de mediano tamaño.
  • La nariz es negra y los ojos son de color muy oscuro.
  • Vive un promedio de 14 años.
  • La madurez sexual la alcanza a los 18 meses. Son sus depredadores la pantera de las nieves (Uncia uncia) y el visón (Mustelidae).

Como dato curioso podemos señalar que, al igual que los gatos, el panda rojo lame sus patas delanteras y luego se lava la cara.

Distribución geográfica y alimentación del panda rojo

El panda chico habita en zonas de climas templados, de entre 10 y 25 grados centígrados. Prefiere las zonas montañosas pobladas de bosques. Actualmente se lo encuentra en:

  • El norte de Birmania.
  • Las zonas centrales de China.
  • La región Sikkim de la India.
  • Nepal.

Sin embargo, existen algunos indicios de que en tiempos remotos han habitado en América del Norte.

Además del bambú, su dieta incluye:

  • Frutas.
  • Bellotas.
  • Raíces.
  • Huevos.
  • Aves.
  • Lagartijas.
  • Insectos.
  • Pequeños roedores.

En peligro de extinción

Lamentablemente, el panda rojo ve cada vez más amenazada su supervivencia por motivos diversos y que siempre tienen al hombre como responsable. La deforestación y el avance de las áreas sembradas y habitadas y de las granjas de animales provoca, además de la devastación de su territorio, la pérdida de sus fuentes naturales de alimento.

La tala indiscriminada también fragmenta su área de distribución. Pero estos no son los únicos peligros a los que se ven expuestos. Son víctimas de la caza furtiva, sobre todo para obtener su piel. Pero también para ser vendidos a zoológicos de distintas partes del mundo, sobre todo de Norteamérica y de Europa, donde se busca su reproducción en cautiverio.

Por tales motivos, y pese a ser una especie protegida, su población en estado natural disminuyó notoriamente en los últimos tiempos. En la actualidad se estima que hay solo unos 2500 ejemplares viviendo en libertad.