Cómo hacer un rascador para gatos

Si eres dueño de un gato, sabrás que además de el lugar para comer y  para ir al baño, requiere otro elemento para estar en óptimas condiciones: un objeto para rascar. Seguro que en cuanto el nuevo miembro de la familia llegó a casa, tuviste la previsión de adquirir un arenero y bebedero, pero te preguntaste ¿cuál sería el artículo en el que tu minino descargaría su energía?

En este artículo compartimos algunas ideas para hacer un rascador para gatos. Propuestas fáciles, que puedes hacer en pocos minutos, con elementos que quizás tienes en casa o con cosas que puedes comprar a un muy bajo costo.

Rascar, una necesidad natural

gato

Si es la primera vez que tienes un gato, tienes que saber que rascar es una conducta propia de los felinos. De esa forma suelen afilarse las uñas. Muchas personas optan por recurrir al veterinario para que se las corten; otros cometen el criminal hecho de extraérselas quirúrgicamente.

Las uñas son un elemento esencial para los felinos: son depredadores. Si bien hace tiempo que han sido domesticados, siguen conservando muchos de sus instintos. Por eso, lo mejor será que le proporciones un lugar en el que pueda afilar sus uñas, ya que  para ellos además de ser una actividad muy placentera, es la forma que tienen para descargar su energía.

Algunas ideas

rascador gato

Muchas veces los precios de los rascadores que venden en las tiendas de mascotas suelen ser algo elevados. Por eso, a continuación, te damos algunas ideas para hacer un rascador que sea económico y funcional.

Seguramente, te habrás dado cuenta que tu gato rasca objetos que percibe con mucha textura como la madera o la tela.  Si tienes jardín seguramente habrás notado su predilección por acercarse a los troncos y afilarse las uñas en ellos. Pues si quieres hacerle un rascador muy simple, lo más sencillo es tomar alguna tabla o tubo de PVC y atarle alguna cuerda alrededor. Tienes que procurar que esté bastante rígida. Si no es así, el gato hundirá sus uñas y tirará hacia afuera, desarmando rápidamente el juguete. Para fijarla puedes hacer una muesca en alguno de los bordes y comenzar a enrollar.

Otro rascador sencillo lo puedes hacer de cartón. Si  en casa tienes cajas que ya no uses puedes aprovecharlas. Recorta 10 rectángulos de aproximadamente unos 10 x 30 centímetros. Luego pega los rectángulos uno con otro, procurando que no se aplasten. Una vez que están juntos, coloca una cinta adhesiva alrededor para mantenerlos unidos a lo largo.

Si quieres algo más complejo, puedes buscar algún viejo almohadón y forrarlo de alguna tela texturizada. Más allá del color, busca telas rugosas o con el hilo bastante abierto: tu gato te lo agradecerá. Una variante de este tipo de rascador, puedes hacerlo pegando la tela en una tabla o que forres con ella algún mueble que tu mascota frecuente.

Si has fabricado alguno de estos rascadores  y  te das cuenta que tu gato no le hace caso, no te sientas frustrado. Esto puede deberse a que tu minino ya creó el hábito de afilarse las uñas en algún mueble en especial. Lo que debes hacer es crearle el interés por este nuevo rascador. Si bien la mayoría de los felinos se sentirán atraídos por este nuevo elemento, es muy probable que no lo utilice. Si es así, puedes recurrir a una ayuda externa como puede ser la hierba gatera o cat nip.

El cat nip es un producto que se vende en las veterinarias y que atrae fuertemente a los gatos. Suele recomendarse para que los mininos dejen de orinar en ciertos lugares o para que fijen su atención en otras cosas. Si lo deseas, podrás colocar un poco de este tipo de producto en el nuevo rascador de tu mascota. Cuando lo hagas, te darás cuenta que casi de inmediato olvida el mueble en el que se rascaba y acude a su nuevo juguete.

Pero ten cuidado. Deberás ir bajando la dosis de cat nip en cuanto tu gato vaya creándose el nuevo hábito. En ese sentido, siempre es mejor consultar con su veterinario.

Finalmente, coloca sus rascadores en lugares que estén a su paso, de manera que pueda interactuar con ellos cuando quiera.