¿Cómo evitar que nuestro gato nos muerda?

Al querer resolver problemas con la conducta de tu gato es importante ser realista y paciente. No debes presionar a tu gato, pues podrás sentirte frustrado porque quizás pienses que no está a las alturas de tus expectativas. Puedes seguir alguna de las siguientes pautas, pero no esperes que el felino cambie necesariamente a tu medida. Si tu mascota muerde es por alguna razón.

Motivos que influyen para que tu gato muerda

gato escondido

Hay varios motivos por los cuales tu gato puede morderte. Por ejemplo, si se asusta o se siente amenazado, naturalmente tratará de defenderse.

Antes de morderte podrás percibir ciertas señales de que va a hacerlo. Observa el lenguaje corporal de tu felino cuando se sobreestimula o se irrita. Normalmente suelen aplanarse y girarse hacia atrás, mientras se dará vuelta para ponerse de frente, su cola comenzará a latiguear. En este momento puede lanzar un manotazo con las garras o morder.

Para un gato hay una línea muy estrecha entre una caricia agradable y un manejo irritante. Cuando tu mascota ya no quiere que sigas, la única manera que tiene de decirte que te detengas es con sus garras o sus dientes. Además, si lo tocas en una zona sensible puede decirte que te alejes de esa zona de esa manera.

Si toda su vida tu gato lo ha pasado en un lugar tranquilo y de pronto se ve atormentado por niños que hagan ruido o travesuras, probablemente tu gato se defienda a mordidas.

El entrenamiento para evitar que un felino muerda mientras juega es igual de fácil tanto para gatos adultos como para los pequeños. Sin embargo, el educar a un gato para que no muerda cuando está asustado o enojado es más sencillo en su edad temprana.

Si tienes una mascota adulta que ha estado mordiendo durante años, llevará algo más de tiempo y de energía. Esto no debe ser algo que desanime a comenzar el entrenamiento. Muchos gatos adultos aprenden a aceptar situaciones sin reaccionar de manera agresiva, solamente necesitarás más tiempo y paciencia.

Entrenamiento para que tu gato deje de arañar y morder

gato jugando

Las sesiones de juego ofrecen la mejor oportunidad para enseñar a los gatos a no morder o arañar. Es en el juego en donde podrás percibir si tu felino ataca aún sin estar enojado o asustado. Muerden y arañan jugando porque están desarrollando sus instintos de caza. Es por eso que en el juego puedes enseñar a tu mascota a ser cuidadosa y suave. Enséñalo a jugar con sus patas, no con sus garras ni sus dientes.

Comienza por invitar a tu gatito a un juego de lucha. Cuando él esté jugando de manera suave aliéntalo con palabras. Poco a poco aumenta la intensidad y la emoción sin separar la vista de tu gato.

Tan pronto como veas que tu mascota muestra las garras o los dientes, baja la intensidad o detén de inmediato el juego. Esto usualmente causa que se calme y retraiga sus garras. Si eso sucede, reanuda el juego. Si no, deberás iniciar el juego una vez que el gato esté completamente tranquilo.

Si en el juego el animal te muerde o te araña exagera gritando “ay”, interrumpe el juego de inmediato y vete tranquilo sin hacerle caso.

A los gatitos les encanta jugar. Si pones fin a una sesión de juego de manera abrupta, darás un mensaje muy potente a tu mascota. Con pocas repeticiones tu gato aprenderá que su comportamiento es muy rudo y muy agresivo, con lo que seguramente se irá suavizando para continuar el juego.

Mientras el gato esté aprendiendo a no morder ni arañar es muy importante que le proporciones un juguete al cuál pueda “atacar”, pues sus instintos de caza se centrarán en la presa y no en ti.

A pesar de que tengas a tu mascota con todas las comodidades en tu hogar, no debes olvidar que los gatos son depredadores con un fuerte instinto de cazadores. Es normal que los gatos utilicen dientes y garras para desarrollar sus instintos, por lo tal deberás darle una salida de manera natural con un juguete o tu gato practicará con tus piernas o tus manos.

Si dejas algunos juguetes en el suelo, tu mascota les dará un par de manotazos y rápidamente perderá todo interés. Depende de ti que se divierta con los juguetes, debe ser un juego interactivo entre tú, el juguete y tu gato.

Una manera de hacerlo es “animar” al juguete atándolo con un hilo a la punta de un palo para que puedas moverlo y tu pequeño amigo lo siga. Busca en las tiendas de mascotas juguetes que creas que pueden resultarle interesantes a tu felino.