Cómo benefician los perros a los niños autistas

Los perros han estado acompañando a los humanos por cientos de años. De hecho, no existe una ciudad, pueblo o aldea en la que no existan perros, nos hemos habituado a ellos como ellos a nosotros, por lo tanto sería casi imposible imaginarnos un mundo sin perros. Es por esto que también nos ayudan en campos tan personales como la salud, en especial cuando se trata de niños.

Crecer con un perro es una experiencia hermosa. Sin embargo, existen situaciones en las que podría pensarse que no es adecuado que se tengan mascotas, pero esto no es más que una simple apariencia. A continuación veamos cómo benefician los perros a los niños autistas.

Qué es el autismo y cómo ayudan las mascotas

perro con niño

En términos generales, el autismo es una condición neuronal y de desarrollo, que tiene sus etapas iniciales durante la infancia y será padecida durante toda la vida. El autismo se presenta de maneras muy variadas, incluyendo formas severas de trastornos de socialización como el Asperger, afectando principalmente la manera en que las personas se comportan, interactúan, en su proceso de aprendizaje y de lenguaje.

Actualmente, no se conocen los motivos por los que se presenta el autismo, sin embargo se presume que factores genéticos y ambientales tienen que ver con su desarrollo. El autismo no tiene un tratamiento específico, pero los esfuerzos se concentran en maximizar las capacidades de la persona, para que logre llevar una vida lo más normal e independiente posible, dentro de los que se incluyen terapias de lenguaje, motrices, sociales y algunos medicamentos para controlar algunos síntomas.

De acuerdo a un estudio elaborado por la universidad de Missouri, los niños con autismo que poseen alguna mascota tienen mayores habilidades sociales frente a los niños que no tienen. En el caso de los niños que tienen perros, presentan un mejor desarrollo de dichas habilidades.

Lo anterior puede deberse a las necesidades afectivas de los canes y sus maneras de expresar cariño. Mientras que otras mascotas pueden mostrarse un poco reacias, o no serán apropiadas para manipularse constantemente, los perros son muy efusivos en sus muestras de cariño, además de buscar atención y compañía. Veamos algunos de esos beneficios con mayor detenimiento.

 Mayor socialización

Como planteábamos anteriormente, el estudio arrojó que los niños con autismo y que conviven con cualquier tipo de mascota, reaccionan bien dentro de los procesos de terapia social. Sin embargo (aunque esto varía de acuerdo a las condiciones y características del autismo que presente cada niño), la interacción con perros ha resultado ser sumamente benéfica en este aspecto. El perro se convierte en parte de las dinámicas sociales del niño, de sus actividades y de sus centros de interés.

Se involucran más con las personas que componen su hogar

beagle con niño

Debido a la tenencia responsable de mascotas, así como para estar pendientes para atender las necesidades del niño, el juego con el perro termina siendo un puente para unir a las personas que componen el hogar. Los paseos y las largas caminatas terminan convirtiéndose en excusas perfectas para adentrar al niño y exponerlo a situaciones en las que se ven involucradas diferentes dinámicas de interacción y recreación.

Los niños con autismo tienen dificultades para acercarse a personas que son ajenas al hogar, sin embargo si la persona inicia la conversación hablando del perro, tendrá más probabilidades de que el niño responda ante esto y se muestre más abierto a seguir la conversación.

Comprensión de actitudes y comportamientos

Posiblemente una de las situaciones más complicadas de atender con los niños autistas es el descifrar diferentes actitudes y comportamientos humanos, tales como gestos y entendimiento del lenguaje corporal. Sin embargo, por medio de la interacción constante con perros, los niños pueden acercarse y empezar a comprender desde los niveles más básicos (el nivel animal) hasta las estructuras más complejas del lenguaje.

Se interesa por la mascota e investiga sobre ella

También se desarrolla una relación de interés sobre la mascota, lo que los lleva a querer conocer más sobre el perro. Se vuelve un tema relevante para ellos, todo lo que esté relacionado con el can, por lo tanto se facilitan los procesos de socialización con el niño, teniendo siempre como portón de entrada el uso de temáticas afines.