Cómo alimentar a un gato con diarrea

La diarrea se caracteriza por frecuentes evacuaciones  de heces blandas o líquidas. Puede ser causada por un cambio en la dieta, infección o una enfermedad grave. Su tiempo de duración depende de cada caso. Puede ser repentina o durar semanas o meses. Un gato con diarrea, no es materia de preocupación si esa condición no persiste por más de un día, en caso de que se prolongue, debes llevar a tu mascota con su veterinario ya que puede deshidratarse.

¿Qué causa la diarrea?

arena para gatos

La diarrea puede ser causada por diversos motivos. Uno de los más frecuentes es un cambio en la dieta. También se puede presentar por ingerir ciertos alimentos en mal estado. Otra causa se relaciona con una infección bacteriana o una enfermedad inflamatoria intestinal.

Otros motivos están relacionados con las enfermedades renales o hepáticas, cáncer u otros tumores del tracto digestivo. También puede darse por ingesta de ciertos medicamentos o hipertiroidismo.

Los síntomas más comunes de la diarrea son las heces frecuentes. Otros signos incluyen la flatulencia, presencia de sangre en la materia fecal,  esfuerzo y una mayor urgencia para ir al baño. También ocasiona letargo, deshidratación, fiebre, vómitos, disminución del apetito y pérdida de peso.

Si la diarrea de tu gato está acompañada de heces con sangre, podría estar experimentando una hemorragia interna en el estómago o en el intestino delgado. Por lo tanto, inmediatamente, debe ser examinado por un veterinario.

Un gato con diarrea si no se trata a tiempo y no se toman ciertas precauciones, puede desarrollar un padecimiento mayor. En ese sentido, es muy importante cuidar su alimentación. Es por eso que mientras tenga este problema, se recomienda evitar darle alimentos durante 12 ó 24 horas. Sin embargo, sí se le debe proporcionar agua fresca y limpia para evitar la deshidratación.

Para introducir bacterias útiles en el tracto digestivo, los gatos pueden consumir probióticos. Si son aptos para el consumo humano, pueden llegar a ser bastantes beneficiosos para los felinos ya que suelen contener más de una cepa de bacterias.

En las tiendas que venden vitaminas, puedes conseguir cápsulas probióticas, las cuales llegan a contener hasta 7 mil millones de microorganismos por unidad. Para que los mininos las consuman,  mezcla la mitad de una dosis en su comida, dos veces al día. Si lo deseas también puedes disolverla y dársela con una jeringa.

El yogur natural sin grasa, es otro método para introducir bacterias beneficiosas en el tracto digestivo de un gato. A muchos felinos les encanta. Puedes darle una o dos cucharadas soperas al día.

¿Cómo puedo prevenir la diarrea en los gatos?

gato enfermo

Los gatos normalmente no deberían tener diarrea. Los felinos que tienen bolas de pelo también pueden experimentar este tipo de episodios. Sin embargo, puede indicar otro problema: enfermedad inflamatoria intestinal. Si ese fuera el caso, deberá ser tratada.

Por otra parte, los gatos que pasan mucho tiempo al aire libre pueden tener mayor riesgo de contraer parásitos internos e ingerir alimentos inadecuados. Ese tipo de situación, también podría ser un causante de diarrea. Por eso, trata de supervisar los hábitos de tu minino.

Evita los productos lácteos en la dieta de tu gato, no importa lo mucho que le gusten. Casi todos los felinos disfrutan del sabor de la leche o el yogur, pero algunos animales adultos son intolerantes a la lactosa, la enzima necesaria para la digestión de ese tipo de alimentos.

La lactosa  no suele digerirse en el intestino grueso de los mininos, allí se fermenta ocasionando gases o diarrea. Por eso, lo mejor es que no la incluyas dentro de su dieta.

Por otro lado, si decides cambiar la comida de tu gato, lo más adecuado es introducirla gradualmente, mezclándola con la antigua marca para asegurar una transición más fácil en el tracto digestivo de tu mascota.

En caso de que la diarrea continúe, lleva a tu gato con su veterinario. Él examinará a tu mascota para detectar o descartar enfermedades subyacentes. Para ello, es posible que tome una muestra de sangre y excremento para determinar la presencia de parásitos internos.

Otros exámenes de diagnóstico pueden incluir radiografías, ultrasonido, endoscopia y biopsia. Las pruebas realizadas y el tratamiento recomendado, dependerá del tiempo que la diarrea ha estado presente y la condición en la que se encuentre tu mascota.