Cepillar los dientes al perro, ¿cómo es correcto hacerlo? 

Vigilar la salud oral de los canes es solo una de las formas que tienen los cuidadores para garantizar la calidad de vida de su mascota. Hoy les hablaremos sobre como cepillar los dientes al perro.

Normalmente, en estado salvaje, los dientes de los depredadores se limpian a través del consumo de tendones y de masticar huesos.

Sin embargo, los canes modernos han cambiado un poco sus hábitos alimenticios, por lo que la higiene dental termina siendo responsabilidad de su cuidador.

Los perros suelen presentar problemas orales a partir de los tres años de edad, en especial debido a la acumulación de sarro, a laceraciones en las encías, fractura de dientes o problemas derivados de la mala alimentación.

Por lo tanto, el cuidado de la salud oral en los perros es de suma importancia, pero debes tener en mente algunas recomendaciones para hacerlo correctamente.

Cuidado oral en cachorros

cepillar dientes perro

La parte más importante para lograr cepillar los dientes al perro correctamente será acostumbrarlo desde pequeño a esta actividad.

Sin embargo debes tener en cuenta algunas particularidades con respecto a la dentadura del cachorro para no ir a tener problemas con él en el futuro.

Los dientes definitivos de los cachorros no saldrán sino hasta los ocho meses de edad en promedio, aunque esto varía dependiendo de la raza.

Las encías de los dientes serán más sensibles mientras está mudando de dientes, por lo que tener un cepillo hurgándole la boca no será una sensación para nada agradable.

Para ello, se recomienda utilizar una crema de dientes especializada para cachorros y usar como instrumento el dedo, por lo menos durante las primeras semanas en que implementes el cepillado.

No está de más recomendarte que seas cuidadoso, pues los cachorros tienden a morder todo lo que les ponen en la boca.

Lo ideal es que frotes los dientes y encías de tu cachorro con suavidad, haciendo un ligero masaje para que se acostumbren a la sensación.

Una vez se ha acostumbrado al masaje, puedes reemplazar tu dedo por un cepillo de cerdas suaves para cachorros. El cepillado se debe hacer una vez a la semana.

Cuidado de perros adultos y mayores

Una vez el perro ha llegado a la adultez, ha mudado todos sus dientes y tiene la dentadura definitiva, los cuidados orales deben haberse desarrollado como una rutina habitual. Una vez el perro alcanza los 3 años es bueno realizarle una profilaxis por lo menos una vez al año.

En la medida en que el perro se va adentrando en la madurez los cuidados deben irse haciendo cada vez más exhaustivos, pues cuando envejece se agudizan ciertos problemas dentales.

Los perros mayores son más propensos a padecer problemas bucales,  derivados en su mayoría de la acumulación de sarro, por ejemplo:

  • Mal aliento
  • Pérdida de dientes
  • Sensibilidad
  • Gingivitis

Es prudente que, cuando realices la limpieza, te asegures que el perro no presente heridas en la encía, sangrado o fracturas parciales en los dientes.

Consejos para acostumbrar al cepillado

perro ojos cerrados

Si no acostumbraste a tu perro desde cachorro al cepillado aún puedes hacerlo cuando es adulto. Te tomará un poco más de tiempo, pero los perros son animales inteligentes y aprenden rápido.

  • No uses por ningún motivo dentífrico humano, usa siempre pasta especializada para perros.
  • Siéntate junto al perro y acarícialo hasta que se encuentre relajado. Un momento ideal es después del paseo, cuando el perro esté cansado.
  • Recuerda que las primeras veces debes hacerlas con el dedo. Esto es más seguro en perros adultos porque, por lo general, habrán inhibido el impulso de morder la mano la su cuidador. El cambio al cepillo debe hacerse paulatinamente.
  • Deja que el perro huela y saboree el dentífrico para que se acostumbre al sabor.
  • Frota con suavidad la base de los dientes con el cepillo o dedo, y aprovecha para revisar el estado de los dientes y las encías.
  • Una vez hayas terminado, deja que el perro se lama el excedente de dentífrico y acarícialo como forma de recompensa por haberse portado bien durante todo el proceso.
  • No lo regañes o grites si se comporta mal. Sencillamente, espera a que el perro se tranquilice e intenta nuevamente.