Cómo bañar a tu gato si tiene miedo al agua

Los mininos tienen una bien creada fama de no querer saber nada con el agua, más allá de beberla. Aunque algunas razas son la excepción a la regla, lo cierto es que bañar a tu gato puede llegar a convertirse en una odisea o una misión casi imposible. Te contamos algunos trucos para lograrlo, o al menos no morir en el intento.

Bañar a tu gato, una cuestión de costumbre

baño gatos 2

La solución para que un minino no le tenga miedo al agua es acostumbrarlo al baño desde pequeñín. Pero lo cierto es que a veces los gatos llegan a nuestras vidas ya adultos o, al igual que muchos especialistas, consideramos que estos animales se bastan a sí mismos para mantenerse aseados y, por tal motivo, nos desligamos del tema.

Alcanza con ver las horas al día que estos felinos dedican a su acicalamiento, y comprobar lo esplendorosos que quedan, como para desistir de la idea de bañarlos.

En teoría, un gato de pelo corto que pasa la mayor parte de su tiempo dentro de una casa y no tiene problemas de salud, puede prescindir tranquilamente de ser bañado. Las cosas pueden llegar a complicarse un poco para el aseo cuando son animales de pelo más largo.

Lograr bañar a tu gato puede ser una misión difícil pero no imposible. Con paciencia y mucho amor puedes conseguir que pierda el miedo al agua.

Cuándo es imprescindible bañar a tu minino

Pero hay instancias en las que no queda otra y tienes que afrontar el tema de bañar a tu gato. Por ejemplo:

  • Vuelve muy sucio de un paseo por el exterior de tu casa –autorizado o no- y sus lengua no da a basto para la limpieza.
  • Se manchó accidentalmente con algún tipo de sustancia que puede resultar tóxica si se lame para asearse.
  • Padece alguna alergia en su piel que requiere de baños más o menos constantes.

Es en estos momentos es cuando te preguntas por qué no habrás invertido tiempo es hacerle perder el miedo al agua a tu querida mascota.

Cómo lograr que tu amigo felino le pierda el miedo al agua

Como de nada vale llorar sobre la leche derramada, deberás encontrar una solución y actuar de acuerdo a la gravedad del problema.

Si el animal se ensució con alguna sustancia tóxica, mejor consulta al veterinario sobre la forma óptima de limpiarlo con urgencia.

En casos de que no necesites actuar tan expeditivamente, deberás armarte de paciencia para que el animalito empiece a perderle el miedo al agua. ¿Cómo lograrlo?

La idea es que tu gato logre asociar el momento del baño con experiencias positivas y placenteras. Para eso debes ir poco a poco y paso a paso, no actuar compulsivamente y, sobre todo, mimarlo mucho durante el proceso.

Pasos para intentar que tu gato se acostumbre a ser bañado

Partamos de la base de que lograr bañar a tu gato con éxito dependerá de factores como el carácter del animal o las experiencias que haya tenido. Lo ideal sería entonces que:

  • Tengas preparado de antemano los elementos que vayas a necesitar para bañarlo.
  • Elijas un lugar cerrado, siendo la principal preferencia el cuarto de baño.
  • Utilices la bañera o un fuentón grande con poca agua, siempre tibia, para que el animal se moje solo las patas de primera intención.
  • Si logras que se acostumbre a esta situación, ve agregando más agua hasta que se moje todo su cuerpo.
  • Si todo sigue bien, enjabónalo con un producto específico para mininos y enjuágalo con cuidado. Luego sécalo con una toalla calentita y recompénsalo por su buen comportamiento.

Quizá los puntos que acabamos de describir no puedas llevarlos a cabo en un solo día. Conseguir bañar a tu gato te costará probablemente más de tres intentos y algún que otro rasguño.

Alternativas para asear a tu minino

baño gatos

Lo importante es que estés tranquilo e interrumpas el proceso si el animal se pone muy nervioso e intenta huir de la situación.  Meter compulsivamente al minino en el agua solo hará que se alejen las posibilidades de que se acostumbre a ser bañado.

No desesperes si no logras tu objetivo. Siempre puedes intentar otras opciones en casos en que tu mascota se resista con uñas y dientes a ser introducido en el agua. Por ejemplo:

  • Esponjas o paños húmedos.
  • Rociadores.
  • Productos para baños en seco, a la venta en tiendas de mascotas.

Ya verás como de una u otra manera tú y tu gato se las apañarán para que quede limpito y hermoso.