Cómo ayudar a un perro con fobias a los ruidos

Todos los perros salen corriendo a esconderse cuando escuchan fuegos artificiales o ambulancias o algún sonido fuerte al que no están acostumbrados. Sin embargo, hay que determinar cuándo este miedo se ha convertido en una fobia. Hay canes que saltan al más mínimo ruido y que no soportan escuchar un sonido más alto que otro. Esto es lo qu etienes que saber sobre los perros con fobias a los ruidos.

Pueden llegar a ponerse nerviosos y hasta se le puede acelerar el corazón. Esto podría traer grandes prejuicios a su salud con el tiempo, por lo que es nuestra responsabilidad ayudarles a superarlo.

¿Por qué surgen las fobias a los ruidos?

perro con miedo al trueno

Aunque casi siempre se han asociado estas fobias al ruido como consecuencia de un trauma, según explica la asociación de veterinarios Sociedad Humana, esto no siempre es así en el 100% de los casos.

En el caso de la fobia al ruido con un trauma detrás, explican que es tan sencillo como asustar a un cachorro con un ruido fuerte. Este puede reaccionar de manera inesperada y desarrollar una fobia hacia ese ruido y hacia otros para toda la vida.

La fobia a los ruidos se pueden curar si se cogen a tiempo. No obstante, una demora en el asunto puede traer graves consecuencias al animal.

Un animal con fobias a los ruidos, además, puede ser agresivo, huidizo e incluso destructivo. Esto es algo que también nos perjudicaría a nosotros.

Son capaces de preverlos

Los animales que tienen fobias a los ruidos son capaces de prever cuándo estos a los que temen van a suceder.

Según un estudio de etología en la Universidad Autónoma de Barcelona, “el 30% de los perros es capaz de anticipar que en su entorno se producirán ruidos a los que le tienen fobia. Esto causa que expresen su angustia incluso antes de que los ruidos ocurran e intenten huir hacia un lugar que ellos consideren seguro”.

Esto no es nada nuevo, pues está ampliamente relacionado con el mecanismo reflejo. Es algo de lo que también gozamos los humanos y que nos ayuda a actuar justo en el momento indicado antes de algo nos ocurra.

Siete pasos para ayudar a un perro con fobias a los ruidos

Si tu perro tiene fobias a los ruidos y quieres ayudarle, no puedes perderte este protocolo que el veterinario Fatjó ha creado para que formes una zona de seguridad en tu casa en la que el can se sienta tranquilo y no tenga necesidad de huir.

  • Lo primero es llenar el cuestionario del veterinario Fatjó para determinar si tu perro tiene o no fobias a los ruidos. Lo puedes encontrar aquí.

niño con miedo a los perros

  • Crea una zona de seguridad. Deberá ser un lugar en el que solo quepa tu mascota y estará oscuro. El animal debe sentirse protegido para que busque ese lugar cuando escucho ruidos a los que le tiene fobia. De esta manera se podrá evitar que se haga daño con muebles u otras cosas que haya por medio de la casa al volverse como un loco corriendo.
  • La entrada debe estar libre. Por ejemplo, para el paso 2 podrías usar el transportín, pero el acceso a este siempre deberá estar abierto y libre para que el animal pueda entrar cuando lo desee. Una idea sería cubrirlo con una manta para que se reduzca el sonido acústico.
  • Busca una zona tranquila. Para poner el refugio busca el lugar más tranquilo de la casa. O puedes pensar hacia donde huye cuando escucha los ruidos y ponerlo ahí.
  • Mantén la calma. Si tu animal te ve nervioso porque él está nervioso, esto empeorará mucho las cosas. Déjalo tranquilo y no intentes calmarlo, pues los nervios podrían llevarlo a hacer algo que no quiere, como morderte.
  • Acompáñalo. Puedes acompañarlo estando cerca de él en su habitación donde está su refugio, simplemente para que note tu presencia. Susurra palabras relevantes para que se calme.
  • No lo obligues a salir. Él sabe que puede salir cuando quiera, así que dale su tiempo. Cuando se sienta relajado y seguro, lo hará. No lo fuerces pues eso no lo ayudará en absoluto.

En conclusión

Esto es lo que puedes hacer por tu perro. Por supuesto, está de más decir que las bromas de asustarlo con ruidos no tienen sentido en estos casos. Si ves que cada vez le cuesta más calmarse o que la fobia aumenta, llévalo a un psicólogo de animales.