Animales como el elefante corren verdadero peligro de extinción

Los elefantes son animales magníficos. El elefante africano es el mamífero terrestre más grande del planeta, con un peso al nacer de 120 kilogramos pudiendo llegar fácilmente a las ocho toneladas en su etapa adulta. La especie se encuentra diseminada por África y Asia, sin embargo su población desciende a un ritmo tan acelerado que ha alertado a las autoridades y a las entidades internacionales, pues el elefante corre verdadero peligro de extinción.

El principal motivo de que el elefante se encuentre en vía de extinción es el hombre. En África en el 2012 la población de estos mamíferos descendió hasta en un 63% con relación a la población censada en el 2002. En la actualidad un equipo de investigación de la Reserva Natural Samburu de Kenia elaboró un modelo que determina con mayor precisión el índice de mortandad de mamíferos y se dio cuenta que la tasa de mortandad del elefante era por mucho más elevada de lo que se tenía pensado.

El estudio arrojó que el volumen de esta población está cayendo en un 2% anual, lo que significa que su promedio de mortandad es más alto que su índice de reproducción, en especial si tenemos en cuenta que las elefantes se demoran 22 meses en dar a luz una nueva cría, lo que significa que estamos ante la desaparición de la especie, por lo menos en África.

Sin embargo, y pese a las prohibiciones, los arrestos generados por esta causa y los esfuerzos de las entidades proteccionistas, la caza furtiva sigue siendo el factor principal en la disminución de la población de elefantes. Entre el 2009 y el 2012  unos 33 mil animales fueron cazados. Si tenemos presente que el promedio de elefantes que hay en África era de 500 mil en ese momento, significa la tasa de animales cazados corresponde a más del 6% de la población presente en todo el continente.

Este fenómeno disminuyó mucho hacia el 2013, en especial gracias a las denuncias y los controles, sin embargo sigue costándole entre el 2% y el 3%  anual sobre la población existente. Una buena forma de darnos cuenta del ritmo tan acelerado en que están desapareciendo los elefantes es recurriendo a las estadísticas anteriores. A inicios del siglo XX se contaban alrededor de 20 millones de elefantes en África, pero para 1980 el número había descendido radicalmente hasta el 1.2 millones. La población actual en el continente no supera los 500 mil.

elefantes

Desafortunadamente la principal causa de la caza del elefante es el marfil, que sigue siendo un costoso y apetecido material en algunos países. En China por ejemplo el kilo de marfil cuesta 2.100 dólares. Lo cual estimula a los cazadores ilegales a seguir asesinando elefantes. Lo lamentable de este caso es que son muchas las personas que están interesadas en obtener dinero de esta manera, sin importar la vida de los animales o la subsistencia de la especie.

Algo que parece complicar aún más este panorama es que los cazadores ilegales muchas veces se encuentran vinculados a poderosas organizaciones criminales, como el Boko Haram, que utiliza el tráfico de marfil como una de sus formas de financiación. De hecho, la caza de elefantes se ha vuelto un negocio tan lucrativo en el continente africano que llega a ser más rentable que el cultivo y tráfico de drogas ilícitas.

leopardo

Sin embargo, una propuesta que parece estar haciendo eco dentro de las entidades gubernamentales de los diferentes países africanos es la que indica que proteger los elefantes en estado salvaje, es económicamente más rentable para dichos países. En términos generales la propuesta apunta a crear una conciencia en las altas esferas del poder sobre que tener un elefante vivo es 100 veces más rentable que tener uno muerto, todo esto debido a que una buena porción del ingreso per cápita de la mayoría de países del continente se le debe al turismo.

Aún así, mientras que la cacería de elefantes y el comercio de marfil siga siendo un negocio rentable, siempre existirán grupos o personas intentando hacerse con esa fuente de dinero. También debemos tener en cuenta que otros animales, como los rinocerontes, guepardos o tigres, son víctimas de esta misma problemática y debe llegar el día en que las grandes élites, que son los principales consumidores y hacia quienes están destinados estos productos, se den cuenta de que no pueden seguir financiando el sacrificio de miles de animales sólo por alimentar su ego a base de estos símbolos de riqueza.