Descubre el alimento más venenoso para la comida del perro

Hay muchas maneras y muy diferentes en la comida del perro. Entre las formas de alimentar a nuestra mascota, están las dietas que se anuncian 100% naturales. Una de ellas es la Dieta Barf, que consiste en alimentar a nuestros canes con alimentación natural (carne cruda, verduras, etc…). Pero estos alimentos crudos pueden ser una fuente tóxica para el perro.

Otras veces nos empeñamos en dietas a base de sobras de las comidas que nosotros tomamos. Y eso sin olvidarnos del poco recomendable pero muy extendido pienso para perros.

El concepto de dieta en la comida del perro

Aunque lo llamamos dieta, no se trata de un plan nutritivo para que nuestro perro adelgace. Es un plan nutritivo para que nuestro can esté correctamente alimentado.

Lo primero a considerar es que hay alimentos que los humanos tomamos de forma habitual, pero que para los perros son extremadamente nocivos. Son los conocidos como alimentos tóxicos para canes.

Los alimentos tóxicos

dar chocolate a un perro

Los alimentos que son tóxicos para perros no son mortales en su totalidad, pero si pueden causar mucho daño.

Hay alimentos que no son muy dañinos en poca cantidad. Aun así, en mucha cantidad pueden generar desórdenes alimenticios, infecciones, etc.

También hay que saber que no todos los perros reaccionan igual ante las toxinas de estos alimentos. Pero sí resultan nocivas para todos en grandes cantidades.

Alimentos perjudiciales en la comida del perro. El chocolate

El chocolate es un alimento nocivo para nuestros perros, en cualquiera de sus formatos. Da igual que sea en tabletas, dulces, magdalenas, galletas, etc. Cualquier producto que contenga cacao, chocolate o derivados, puede ser nocivo para nuestro amigo peludo.

¿Por qué es tan malo el chocolate? Porque tiene una toxina llamada teobromina, que es inocua para los humanos, pero muy nociva para otros animales, como los perros.

Es una toxina ya presente en la propia semilla de cacao, de donde se obtiene el chocolate. Es decir, que no existe ningún tipo de chocolate que esté exento de ella.

Aunque suministremos chocolate en poca cantidad en la comida del perro, puede ocasionarles diarreas, vómitos, convulsiones e incluso la muerte en cantidades grandes.

Cebolla y ajo

Ambos productos pueden ser alimentos muy tóxicos para nuestros perros. Da igual que sean crudos, cocinados o en polvo, condimentados.

Aportan elementos y principios activos que pueden ser muy nocivos para los perros, capaces de provocarles una importante anemia y destruir los glóbulos rojos de su sangre. Además, pueden crearles insuficiencias renales y muchos otros problemas graves.

En el caso del ajo, es necesario ingerir cantidades algo elevadas para experimentar problemas graves como la muerte. Pero algunos perros son susceptibles al simple polvo de estos alimentos.

Hay que tener en cuenta que en determinados alimentos preparados puede haber trazas de cebolla o de ajo entre sus componentes.

Aunque los utilizan en cantidades muy reducidas como conservante natural de los alimentos, no es nada recomendables para nuestros perros.

Si un perro come cebolla o ajo, no enferma de inmediato. No obstante, es posible que pasen incluso cuatro o cinco días antes de que muestren los primeros síntomas.

Entre las señales inmediatas de esta intoxicación, podremos notar cómo el color de su orina cambia a anaranjado o rojizo, algo que demuestra la ingesta de estos alimentos tan nocivos para ellos.

Otro alimento perjudicial en la comida del perro: los lácteos

comida fresca para perros

Casi la totalidad de los productos lácteos son nocivos para nuestros perros por contener lactosa. La lactosa es el azúcar natural que tiene la leche y que se asimila en el organismo de los humanos gracias a la enzima lactasa.

Pero los perros no tienen esa enzima desde que tienen algunos meses. Por ello no son capaces de digerir la lactosa que contiene la leche o sus derivados, provocando graves daños en su sistema gastrointestinal.

Los síntomas por tomar algún lácteo pueden ser diarreas, dolor de estómago, gases, vómitos o graves problemas digestivos asociados.

Por eso es importante evitar que nuestro perro tome este tipo de alimentos, ya que a ellos les suele gustar mucho.

Hay que tener en cuenta que no todos los lácteos son tan nocivos. Por ejemplo, los yogures naturales no contienen lactosa, ya que ha sido consumida por los lacto-bacilos presentes de forma natural en los yogures.