4 cosas que detestan los perros de sus dueños

La relación entre los perros y sus dueños suele caracterizarse por la existencia de un vínculo especial que los hacen únicos, hasta el punto en que muchas veces el amor y respeto que existe entre ambos, solo puede compararse a la de una madre con su hijo.

Sin embargo, como en todo tipo de relaciones, existen algunas cosas que los caninos detestan de sus amos, ya sea por generarles estrés, hacerlos sentir incómodos o evitar que puedan sentirse libres.

Se trata de actos y gestos que la mayoría de las veces no son malintencionados y hasta se hacen sin querer, pero desafortunadamente dificultan el trato entre el perro y su amigo.

Para evitar que te ocurra, os dejamos las 4 cosas que más detestan los canes de sus dueños.

Bañarlos muchas veces a la semana

baño perro

Para nadie es una sorpresa el rechazo que sienten muchos caninos al agua y sobre todo a que los bañen, sin embargo, lo que más odian nuestros pequeños amigos es en el momento en que sus dueños hacen esto muy seguido.

Si bien, es cierto que se debe bañar a los perros por cuestiones de higiene y hasta de salud, uno de los mayores errores que se pueden cometer es cuando se hace más de lo debido, ya que a ellos se les debe dar un buen baño únicamente cuando en verdad lo necesiten.

A pesar de que en numerosas ocasiones escuches que mientras más lo hagas menos rechazo tendrá tu pequeño amigo, procura hacerlo solamente las veces que te lo indique un veterinario.

No gesticular mientras le hablas

Una de las mayores virtudes de los perros es su asombrosa capacidad para comunicarse con nosotros y entender lo que les decimos. Sin embargo, para sorpresa de muchos, lo que estos hermosos compañeritos entienden son más las gesticulaciones que nuestro lenguaje en sí.

Es cierto que existen palabras que ellos logran memorizar gracias a su inigualable inteligencia. A pesar de esto, ellos aprenden a determinar lo que nosotros les queremos decir es a través de nuestros gestos, por lo que una de las cosas más incomodas que pueden sufrir es cuando procuramos hablar sin gesticular.

¿No lo crees? Intenta pasar un día comunicándote con tu pequeño amigo solo con gesticulaciones, ¡te sorprenderás al notar cómo logra interpretar correctamente la gran mayoría de las cosas que le quieras decir!

No dejar que paseen con tranquilidad

Para todos los perros es imprescindible realizar actividades físicas para tener un buen estado de salud. Además de esto, ellos son auténticos amantes de las largas caminatas, por lo que llevarlos a pasear es algo que deberás hacer de manera obligatoria si deseas que tu perro se encuentre sano y feliz.

El pequeño inconveniente con todo esto es que en dichos paseos nuestros compañeritos pueden distraerse fácilmente, lo cual aumenta la posibilidad de que se escapen.

La solución más conocida para evitar esta situación es mediante el uso de una correa, ya que con esta podrás detener a tu canino cuando intente ir hacia un sitio al que no debe, o acelere demasiado su ritmo.

Sin embargo, esto es precisamente una de las cosas que más odian los perros, pues para ellos es importante que en sus paseos puedan sentirse a sus anchas, y cuando sus dueños los jalan con la correa, no solamente les están haciendo un fuerte daño en su cuello, sino también generándoles mucha frustración.

Lo que más odian los perros de sus dueños: los abrazos

perro con niño

Podrá parecer una broma imposible de creer, pero aunque para muchos se trate de una mentira, lo que más odian los caninos de sus dueños son los abrazos.

Sucede que lo que para nosotros es el máximo gesto de cariño que podemos brindar, para ellos representan un acto de agresividad, y la mayor invasión que puede sufrir su espacio, ya que para estos pequeños amigos abrazarles significa un acto de dominación, lo cual puede generar en ellos reacciones violentas.

A pesar de que muchos caninos puedan tolerarlo y no demuestren ningún tipo de molestia, es algo terriblemente estresante, aún cuando estén acostumbrados desde cachorros.

Si notas que cuando abrazas a tu perro este se relame o baja su mirada, te está pidiendo a gritos que lo dejes de hacer de inmediato.

A pesar de que existan otros actos que los caninos odien, si evitas los ya mencionados no tendrás problemas con ellos.